Acusan a dirigente estatal de manipular elecciones internas para favorecer a su esposo y piden su expulsión. Miriam Martínez Sánchez responde y desestima las afirmaciones de sus correligionarios, asegurando que el proceso ha sido completamente legal y ha sido avalado por la dirigencia nacional del PAN.
Fabiola MÁRQUEZ/En medio de una creciente polémica, militantes del Partido Acción Nacional (PAN) en Tlaxcala han denunciado presuntas irregularidades en el proceso de renovación de la dirigencia estatal, señalando directamente a la actual presidenta del partido, la diputada local Miriam Martínez Sánchez.
Los inconformes exigen su destitución y expulsión del partido, argumentando que el proceso interno ha sido manipulado para beneficiar a su esposo, Ángelo Gutiérrez Hernández, exedil de Apetatitlán, a quien presuntamente busca imponer como su sucesor.
Los reclamos surgieron en una conferencia de prensa ofrecida por panistas, entre ellos Julio César Hernández Mejía, exdelegado del partido en Puebla y ex alcalde de Apizaco; José Gilberto Temoltzin Martínez, exdirigente estatal; Lilia Caritina Olvera Coronel, excongresista federal y exalcaldesa; Carlos Carreón, ex dirigente estatal; y la actual diputada federal Mariana Jiménez Zamora. Ellos denunciaron que la decisión de renovar la dirigencia mediante el Consejo Político en lugar de una votación abierta a la militancia es una estrategia para consolidar el control del partido a favor de Gutiérrez Hernández.
Además, señalaron que la votación en los comités municipales para aprobar este método fue manipulada y que desde hace meses dichos comités no han recibido recursos, lo cual agrava la situación interna del partido. Según los denunciantes, la actual dirigencia estatal ha violado los principios éticos y los estatutos del PAN, manipulando el proceso de renovación en favor de intereses personales.
Ante estas acusaciones, Miriam Martínez Sánchez desestimó las afirmaciones de sus correligionarios, asegurando que el proceso ha sido completamente legal y ha sido avalado por la dirigencia nacional del PAN. Aclaró que la elección fue organizada por la comisión electoral correspondiente y no directamente por ella, enfatizando que «todo se ha hecho conforme a derecho».
Martínez reconoció el derecho de los inconformes a impugnar el proceso por las vías legales del partido, pero confió en que no habrá problemas y que el proceso interno se llevará a cabo de acuerdo con la normatividad.
Cabe señalar que a medida que se acerca la elección de la nueva dirigencia estatal, la tensión dentro del PAN en Tlaxcala sigue en aumento. Las denuncias de irregularidades y las divisiones internas ponen en evidencia una fractura en el partido que podría tener repercusiones significativas en su estructura local. Mientras tanto, la disputa se traslada a las instancias legales y a la espera de una resolución que permita aclarar el rumbo del partido en la entidad.
Por su parte, miembros de algunos comités municipales del albiazul, como el de Calpulalpan cuestionaron a los inconformes, a quienes señalaron de traicionar al partido en pasadas elecciones y trabajar en contra de los candidatos panistas.
