Iniciamos un nuevo año y lo hacemos con sentimientos encontrados: esperanza, gratitud y también la conciencia de que no todas las familias llegan a este 2026 en las mismas circunstancias. Por eso, antes que cualquier reflexión política, quiero enviar un deseo sincero de bienestar para todas las familias tlaxcaltecas.
Deseo que este año traiga salud, tranquilidad y pequeños motivos de alegría a cada hogar. Y, de manera muy especial, quiero expresar mi respeto y mi cariño a quienes hoy atraviesan un problema de salud o viven una situación familiar difícil. A ustedes, que siguen adelante aun en medio de la incertidumbre, les mando un abrazo solidario y mi reconocimiento.
Tengo 40 años y pertenezco a una generación que aprendió que los cambios verdaderos se construyen con paciencia, escucha y compromiso. He visto a muchos jóvenes luchar por salir adelante, estudiar, trabajar y soñar sin tener que dejar su tierra, y estoy convencida de que merecen un mejor presente aquí, en Tlaxcala.
Este 2026 puede ser un año para escucharnos más, para caminar juntos y para pensar en el futuro con responsabilidad. Creo profundamente que la política debe servir para acompañar a las personas, para cuidar a las familias y para generar oportunidades reales, siempre desde la cercanía y el respeto.
Desde Acción Nacional creemos en la dignidad humana y en el valor de la comunidad. Hoy más que nunca necesitamos una forma de hacer política que sea sensible, honesta y humana, que entienda que detrás de cada cifra hay una historia y un esfuerzo cotidiano.
Rumbo a 2027, mi compromiso es seguir trabajando con serenidad, sin prisa pero sin pausa, con honestidad y con la convicción de que Tlaxcala puede estar mejor. Paso a paso, con diálogo y con la participación de todas y todos.
Que este 2026 sea un año para cuidarnos, para acompañarnos y para construir, juntos, un Tlaxcala más justo y más humano.
