Mariana LOVERA// En un giro significativo del conflicto comunitario, el Gobierno Municipal de San Francisco Tetlanohcan anunció este viernes la suspensión definitiva del Proyecto del Espacio Inmersivo del Agua, que pretendía instalarse en la biblioteca municipal, tras semanas de protestas, denuncias públicas y una movilización de habitantes al Congreso del Estado, justo este día.
Mediante un comunicado oficial, la administración que preside Kritsbey Pérez Flores, informó que ambos inmuebles (biblioteca y el auditorio municipal, donde se trasladaría la nueva biblioteca) «no serán intervenidos para dicho fin y continuarán destinados al uso público». La decisión representa una victoria clara para el movimiento vecinal, que había acusado a la alcaldía de actuar con opacidad, autoritarismo y vulnerar el derecho a la consulta.
El texto, fechado el 2 de enero de 2026 y publicado en los canales oficiales del municipio, establece de manera concisa:
1. Suspensión del Proyecto Inmersivo: Se confirma la paralización del proyecto que generó el conflicto, sin mencionar los 2.7 millones de pesos que estarían «en riesgo».
2. Destino Público Reafirmado: Se garantiza que la biblioteca y el auditorio se mantendrán como espacios de uso común, «integrados a la vida cotidiana, social y comunitaria».
3. Mantenimiento, No Obra Mayor: Respecto al auditorio, se aclara que solo se realizarán acciones de «mejora y mantenimiento» para asegurar su funcionalidad en actividades culturales y educativas, descartando una remodelación profunda.
4. Compromiso Institucional: El comunicado concluye reiterando un compromiso genérico con la protección del patrimonio, la toma de decisiones «responsables» y una comunicación «clara, oportuna y transparente».
La suspensión del proyecto es interpretada como una respuesta directa a a la intensa presión ejercida por los habitantes de Tetlanohcan, quienes no solo organizaron asambleas y pronunciamientos, sino que escalaron su demanda hasta el poder legislativo estatal, exponiendo presuntas irregularidades y un patrón de desatención.
Las principales demandas ciudadanas –la defensa del bien comunitario, el rechazo a una obra impuesta sin consulta y la petición de transparencia– encuentran en este anuncio un acatamiento tácito por parte de la autoridad. Sin embargo, el comunicado municipal no hace referencia a las otras acusaciones centrales de los vecinos: la desinformación, la criminalización (con la denuncia penal contra un vecino), la instrumentalización de los mayores o la falta de inclusión en la toma de decisiones.
Mientras los vecinos celebran la defensa exitosa de su biblioteca y auditorio, quedan pendientes las demás exigencias plasmadas en su pliego petitorio: la atención a servicios básicos, la transparencia en otros proyectos, el cese de la criminalización y la instauración de mecanismos reales de participación comunitaria.
