Sí los pronósticos se cumplen, es cuestión de horas para que concluya la serie de declinaciones que se han dado en cascada a favor de Alfonso Sánchez García, lo que fue una fiebre de revelación de aspiraciones, en lo que fue el 2025, se ha develado como simulaciones o como aspiraciones sucumbidas ante el embate del poder, seguramente ustedes querida comunidad lectora, ubican los siguientes nombres:
Todos ellos entraron en el juego de la sucesión, en el cual la gobernadora del estado Lorena Cuellar, desde el principio ha tenido el control y por tanto lo dirigió hacia su favorito, el hijo y tocayo del ex gobernador Alfonso Sánchez, de no ser porque morena es una fuerza política subordinada al poder central y sus decisiones dependen del jefe o jefa nacionales del sistema, es decir de la presidenta Sheinbaum o bien del presidente López; este arroz estaría cocinado desde hace mucho, sin embargo, al ser las cosas como son, es decir, por un lado, que su elegido fracasara en despuntar; y por otro, que su Némesis se colocara en las mediciones internas, MUY POR ENCIMA del imberbe junior de la política tlaxcalteca, llevaron a la jefa del Lorenismo a buscar una formula que apuntalará su proyecto sucesorio, y fue así que opto por lo que en Teoría de juegos podría explicarse como un JUEGO DE PARTICIPACIÓN ESTRATÉGICA BAJO DOMINANCIA ESTRUCTURAL, donde los jugadores, todos están bajo una dinámica, es decir, Se nos presenta un teatro de competencia formal con sus reglas y procesos, pero el resultado ya está estructuralmente condicionado: es un juego donde los dados están cargados, pero se obliga a los jugadores a lanzarlos para validar el resultado.
Si bien, es posible que el llamado inicial a la acción, ese que se dio en un hotel de Tepehitec, estuviese cargado de “sinceridad” y por ello los jugadores lo creyeron, me refiero a Josefina, Homero y Carlos Augusto, y posteriormente a Luna y Morales, uno que lo subieron sin decirle agua va y otro que se subió por sus fueros al proceso sucesorio al interior del lorenismo; la respuesta al juego de la gobernadora, por parte de los jugadores se notó, desde la USET, el secretario empezó a movilizar la estructura operativo de esta dependencia, sumo a políticos y funcionarios a su causa, tal fue el caso de Sergio González y de Eddie Roldan, ex secretario de gobierno y ex alcalde de Contla, entre los 3 convocaron a una reunión masiva con muche éxito, si bien el pretexto fue el cumpleaños, la operación fue clara, homero es la carta del lorenismo tlaxcalteca.
Por su parte, desde turismo federal se deslizo el nombre y la aspiración en las columnas de opinión de los medios tlaxcaltecas, ella sumo a su causa a diferentes liderazgos en la construcción de una estructura y sobre todo fue cobijada por el grupo Morelos, el cual, al interior del gobierno tlaxcalteca, encabeza la secretaria de gobierno y las alas ambientales del mismo. Evidentemente el despunte fue inmediato, porque la presencia de Rodríguez Zamora, cubrió el hueco de género al interior del lorenismo, imponiéndose sin problemas a Marcela González Castillo que, embriagada de poder, pensó que sí por alguna razón su esposo, Alfonso Sánchez, no obtuviese la candidatura; ella seria la destinataria de la misma. (hágame usted el cabrón favor). el golpe de realidad de la mandamás y la innegable frescura de Josefina en el tablero, la perfilaron como la elegida, en caso de que en el tablero nacional de morena Tlaxcala fuese reservado para el género femenino.
Mientras que desde su trinchera en FOMTLAX, Carlos Augusto, continuó con el trabajo territorial que traía desde la “expulsacion” que le aplicaron en septiembre de 2024, cuando le indicaron (y me refiero a la gobernadora) que entregara la presidencia estatal de morena. Permítame hacer un paréntesis, porque no puedo evitar imaginarme la sonrisa de Pérez Hernández, cuando se enteró que a González Castillo le cantaron las golondrinas de la sucesión guinda, y es que no olvide usted, apreciable lector, lectora que la indignante remoción de la dirigencia estatal, beneficio directamente a la nuera de Sánchez Anaya, por lo que es hoy la presidenta del partido en el estado. Regresando a Carlos, en realidad en el fue reclutado en el gobierno en marzo de 2025, después de una gira estatal en la que movió el tapete y promovió su imagen a la par del segundo piso de la cuarta transformación; lo que obligo al gobierno a detener su inercia política, al sumarlo a responsabilidades públicas, pero al parecer les fallo el cálculo político, porque una vez asentado, Pérez Hernández, siguió moviéndose hacia su meta, tocando tierra en todo el estado, mientras que Alfonso Sánchez, lidiaba desde la presidencia municipal de Tlaxcala, sus baches e inundaciones.
Si bien el diputado local Vicente hizo ruido, al igual que Carlos Luna no avanzaron mucho, quizá la posición de Morales en el congreso local, lo ató de manos y no pudo desarrollar su potencial, o quizá solamente juego el juego, por lo que haya sido, la realidad es que no vimos mucho de él.
Este preámbulo, llevo al actual escenario de multi declinaciones que se han dado, a la fecha, a estas alturas, Meneses, Morales y Luna se han retirado públicamente y de manera extra oficial, resalta el reciente declive, innecesario por cierto, de Josefina Rodríguez, de la cual se dice que se baja de la contienda por petición expresa de la gobernadora, pero desde principios de año se filtró que no fue una solicitud local, sino una indicación presidencial, ante la cual, a Josefina no le quedo mas que obedecer. Es decir, este juego en apariencia controlado, sufrió un ajuste debido a un factor exógeno. Lo que implico la abrupta salida de Josefina, ante la cual, el lorenismo tendrá que ver que hace, si el genero correspondiente a Tlaxcala, de entre las 17 entidades federativas, corresponde a mujer.
Asi los jugadores, jugaron sus roles con diferentes objetivos de ellos hubo quien compitió, hizo campaña, recorrió el estado y construyó narrativa. Aun sabiendo que no iba a ganar. maximizando su interés no en la posible postulación sino su lugar en el sistema posterior a la decisión. En resumen, bajo este control, los jugadores se apegaron las siguientes condiciones, un juego de jerarquía, de asimetría de poder, de utilidad política diferida de racionalidad subordinada, simulando un proceso en disputa bajo reglas establecidas, pero al igual que en el Big Brother, las reglas cambian, y cuando Homero, Josefina y Carlos Augusto, creyeron tener la respuesta, Doña Lorena les cambio la pregunta, y les pidió la declinación en favor de Alfonso Junior, así es “mi sorprendida” y estimada comunidad lectora, EL RESULTADO REAL YA ESTABA ESTRUCTURALMENTE DEFINIDO, y la dueña del juego lo sabía, pero los dejo jugar y en su momento aplico, la sabia y nunca mejor dicha frase: “Aquí mando yo” indicándoles a todos los jugadores que retiraran su aspiración y se sumaran al presidente municipal capitalino.
Como era de esperarse Homero acato la orden sin problema; Carlos Luna, quien ni se entero que fue gobernable por un instante, este personaje un día caminaba por el centro histórico y “casualmente” se encontró a Alfonso Sánchez, quien en santiamén, adhirió a Luna Vázquez a su proyecto, así el delegado federal de Bienestar concluyó su participación en este juego, con un patético post de Facebook; por su lado Rodríguez Zamora, durante los últimos dos meses de 2025, amplificó su presencia en el estado, todos los fines de semana estaba en Tlaxcala, en una clara expansión de su proyecto, a través de la construcción de una estructura operativa que fortaleciera sus aspiraciones al 2027; sin embargo la instrucción presidencial de concretarse al 100% en sus responsabilidades federales, la obligó a aplazar por otro sexenio local, la legitima aspiración de gobernar Tlaxcala.
Asi pues ya solo falta el negrito en el arroz, el Caballo Negro, que apegado al mote, ha llegado más lejos de lo que cualquiera esperaría, ciertamente su galope hoy ya es trote, no se lo ve la intensidad de 2025, en la que cabalgo de Tlaxco a San Pablo del Monte, y de Huamantla a Calpulalpan, bajo cualquier bandera posible, partidista en las asambleas seccionales de morena, oficiales en la promoción de los créditos de FOMTLAX, culturales en las participaciones de torneos de ajedrez, o personales en las rodadas ciclistas, todas ellas acciones encaminadas a construir una estructura a ras de tierra, que ya quisiera el de “menos escritorio y más territorio”.
Hago este breve recuento de la estrategia de Pérez Hernández, para apuntalar el siguiente esquema incrustado en la Teoría de John Nash, que al menos hasta el momento esta jugando como en el esquema controlado como un jugador Confrontacional, a diferencia de Luna, Meneses y Morales, que fueron jugadores leales, y de Rodríguez que jugaba como plan B; y que, de no ser por el factor exógeno, seguiría en el tablero en el rol de sustituta de lujo. Esta matriz nos da claridad del respectivo rol de los jugadores: ↓
Como podemos ver, el escenario en el que esta Carlos Pérez, es desde esta óptica muy arriesgado, pues de mantenerse el juego bajo el control completo del lorenismo, puede quedar aislado, como ya lo quedo en septiembre de 2024, su permanencia lo orilla a ser castigado, aislado y congelado en 2027, en este escenario la decisión de Pérez Hernández debe ser difícil de sostener. Quizá por ello, al interior del Alfonsismo, (si es que se le puede llamar así) la confianza en recibir el respaldo del ex alcalde, ex diputado local y federal y ex dirigente del partido Carlos Augusto Pérez, en cualquier momento del agonizante enero o mas tardar a principios del mes entrante. O bien puede el caballo negro, brincarse las trancas y correr desde otro carril como disidente, donde las dimensiones de la pista, lo abrumen y termine por descarrilarlo y sacarlo de la carrera sin premio alguno.
Sin embargo, toda moneda tiene dos lados, y en el campo de los juegos teorizados, esta matriz tiene su contraparte, tal y como podemos apreciar↓
Seguramente ustedes, se preguntarán, ¿bajo qué lógica la utilidad puede ser 9? En la dinámica de disidente interno, en la que el jugador disidente, identifica las condiciones del juego y las toma para equilibrarse o revalorizarse en el Juego de participación estratégica bajo dominancia estructural, en el que esta inmerso.
Porque a diferencia del disidente externo que, rompe sistema, estructura, legitimidad y crea alternativa real, el disidente interno, confronta, presiona, tensiona, amenaza ruptura empero no crea sistema alterno, sino que negocia, se reintegra a cambio de alta recompensa. Es decir, un disidente vale más que un leal, porque en política, la obediencia se da por sentada y se paga barato. En cambio, la disidencia interna se negocia y se paga con creces.
La decisión del rol que jugara Carlos Pérez, mientras más se prolongue, más lejos estará de su autodeterminación, pues al estirar la liga, la determinación de evitar el rompimiento sale de sus manos y se deposita por completo en la Jefa. Por ello en el caso del esquema 2, quien controla el tablero, decide jugar con el disidente interno, porque le permite canalizar presión interna, absorber inconformidades de grupo, evitar mayores fracturas; además de que sirve como válvula política, evita escisión real y permite legitimación del proceso, preservando con todo ello, la unidad estructural de un grupo político electoral inmerso en un difícil proceso sucesorio. Po lo que, bajo esa lógica, el sistema, la ajedrecista, la titiritera o entiéndase Lorena Cuellar, debe adaptarse y evitar que el peón negro, corone y se convierta en un caballo mas en las piezas que mueve José Antonio Cruz Álvarez Lima, el otro ajedrecista en el tablero de la sucesión tlaxcalteca veinte veintisiete.
Porque no olviden ustedes queridas y querido lectores de largo aliento, que para desgracia de don Alfonso (obviamente el padre, porque el hijo ni idea tiene) y de doña Lorena, el poder es el objeto del deseo, y en el caso de Tlaxcala, el poder esta en disputa:
Quien lo tiene, quiere mantenerlo; y quien lo tuvo, lo quiere de regreso, es el caso del Senador, que a través de la Senadora Rivera Rivera, busca recuperar lo que fue suyo, aunque para ello tenga que entregar torres, alfiles o apropiarse de caballos ajenos y posicionarlos en la escuadra del jaque mate.
