La Bestia Política

El Bestiario…Arde la guerra de propaganda en Morena por la gubernatura

Mientras en la dirigencia nacional de los guindas escupen al cielo y se tragan la narrativa de que son diferentes a los pillos que gobernaron el país, en  Tlaxcala, la sucesión todavía no empieza… pero ya huele a pólvora. Morena, el partido que presume disciplina y método, hoy se cuece en su propio caldo: bardas pintadas, volantes bajo la puerta, frases “espontáneas” repetidas como mantra y una guerra digital que no tiene nada de inocente. La carrera por la gubernatura de 2027 ya arrancó, aunque nadie quiera decirlo en voz alta.

De un lado, los mensajes que empujan el género y honestidad: “Es ella”. Del otro, la épica emocional: “Tlaxcala va con el corazón”. No hay logos, no hay firmas, no hay responsables. Pero tampoco hay dudas. Las calles ya tomaron partido y las redes hacen lo suyo, amplificando la confrontación entre los dos polos visibles del morenismo tlaxcalteca: el grupo de la senadora Ana Lilia Rivera y el del alcalde capitalino Alfonso Sánchez García.

Lo interesante no es solo la intensidad de la propaganda, sino su sincronía. Pinta de bardas en varios municipios, volanteo sistemático, notas armadas que se disparan como ráfagas, unas inflando encuestas, otras descalificando al adversario y las virtudes y defectos de cada uno. Nada improvisado. Nada ciudadano. Todo huele a operación.

En medio del fuego cruzado, el partido en el poder exhibe su talón de Aquiles: la estructura interna. Y, como telón de fondo, la pregunta incómoda: ¿qué papel juega la gobernadora? Porque en política, el silencio también toma partido.

Pero si el ring está encendido, el árbitro simplemente no aparece. El Instituto Tlaxcalteca de Elecciones en un papel complicado guarda silencio absoluto. Ni una postura, ni siquiera un “estamos analizando”. El PRD ya tocó la puerta, pidió frenar los actos anticipados y encender las alertas. La respuesta, hasta ahora, ha sido el eco.

Morena prometió reglas claras y piso parejo. Hoy, lo que se ve es ventaja temprana, simulación y una narrativa que se impone antes de tiempo. Si el ITE no actúa ahora, el proceso de 2027 nacerá torcido. Y cuando eso pasa, ya no hay discurso que alcance para enderezarlo.

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LA CAMINERA...Adán en el paraiso…Y cuando parecía que la pelea era solo local, entra un actor nacional a la escena. La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de Morena en el Senado para dedicarse de lleno a la operación política en la Cuarta Circunscripción no es un movimiento menor. Tlaxcala está en el tablero, y su cercanía con el grupo gobernante vuelve el mensaje aún más claro: la sucesión no solo se juega en bardas y columnas, también en acuerdos de alto nivel.

Pero ojo: Adán Augusto no es necesariamente un activo, también puede convertirse en un lastre para quien decida jugar con él. Nadie olvida los señalamientos que en su momento lo persiguieron, ni las versiones que lo vincularon en el terreno de la polémica pública con el grupo criminal conocido como La Barredora. No son sentencias judiciales, pero sí cargas políticas. Y en una contienda cerrada, esas cargas pesan y hunden.

La cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador ya no garantiza inmunidad automática. Hoy el tablero es otro, los reflectores son más duros y la oposición interna y externa está lista para usar cualquier flanco abierto. Quien crea que cobijarse bajo esa sombra es una ventaja, puede terminar pagando el costo completo.

La figura presidencial sigue jugando, aunque no aparezca en la boleta. Se están armando equipos de lealtades, rutas de protección y apuestas de largo plazo rumbo a 2027. Nada es casual.

Y en Tlaxcala, la conocida como la número uno no fue espectadora. Jugó con Adán Augusto. El problema es que cuando eliges ficha, también eliges el peso que cargas. Y en política, a veces el aliado que hoy empuja mañana puede ser el ancla que no te deja avanzar.

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AHORA SÍ, LA ÚLTIMA Y NOS VAMOS...Loza…El crecimiento desbordado de la extorsión en Tlaxcala  con un aumento cercano al 1,300 por ciento puede entenderse como una carga pesada en los hombros de la administración de Lorena Cuéllar Cisneros.

La extorsión hoy tiene rostro y consecuencias reales: comerciantes intimidados, transportistas amenazados, inversiones que no llegan y familias que viven con miedo. El informe de Coparmex confirma que el problema no es coyuntural, mientras que la enorme cifra negra revela la desconfianza ciudadana hacia las instituciones encargadas de protegerlas. Más grave aún, en una parte importante de los casos los extorsionadores se hacen pasar por autoridades, lo que profundiza la erosión del Estado de Derecho.

La seguridad no puede seguir siendo minimizada ni maquillada con discursos. Cuando el delito avanza y el gobierno no actúa, la indiferencia se vuelve complicidad. Y esa loza la de la inseguridad  pesa mucho y requiere respuestas concretas desde esa mesa diaria de seguridad.