La Bestia Política

Niega vocero que Gobierno y partido usen aparato estatal para favorecer candidatura

Ana Sánchez // Antonio Martínez Velázquez, coordinador de comunicación del gobierno estatal, rechazó que exista una «elección de estado» o el uso de recursos públicos para promover a algún aspirante a la sucesión gubernamental.

Frente a señalamientos de que funcionarios y alcaldes participan en eventos proselitistas, Martínez argumentó que muchos servidores públicos son militantes de Morena y, en sus tiempos libres, pueden participar voluntariamente en actividades políticas,  «no hay ni una obligación ni una cuestión y, sobre todo, está prohibido tajantemente el uso de recursos públicos para eso», aseveró en el programa Caballo de Troya», añadió que la gobernadora sólo ha hablado de garantizar la continuidad de los programas sociales, no de imponer un candidato.

Las declaraciones del coordinador buscan contrarrestar acusaciones directas, como las del diputado Raymundo Vázquez Conchas, quien ha denunciado el desvío de recursos humanos y económicos del gobierno para eventos de Morena, señalando por nombre a la gobernadora y a la dirigencia estatal del partido, Martínez Velázquez desvinculó estas actividades de la estructura oficial, presentándolas como ejercicios legítimos de militancia personal realizados fuera del horario laboral.

Sin embargo, la línea entre la actividad personal y el uso de la investidura es delgada, la presencia de alcaldes y secretarios estatales en eventos donde se promueve a precandidatos o de actividad partidista genera una percepción de respaldo institucional, así como la distribución de folletos turísticos que coincidentemente destacan la imagen de ciertos funcionarios también alimenta las sospechas de una campaña anticipada y privilegiada con recursos o logística estatal.

En la antesala del proceso electoral la vigilancia de la oposición, los órganos electorales y la prensa sobre el uso de vehículos oficiales, la asignación de publicidad y la participación de funcionarios en actos proselitistas será intensa, cualquier evidencia concreta de irregularidad podría no sólo convertirse en un tema central de la contienda y controversia electoral.