El rugido del Helicóptero Malinche marcó el inicio de una carrera contra el tiempo. No era un traslado cualquiera: a bordo viajaba la posibilidad de vida para pacientes que esperan una segunda oportunidad.
Derivado de la coordinación entre la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Secretaría de Salud del Estado (SESA) y el personal médico del IMSS, se concretó el traslado aéreo de órganos donados desde el Hospital General No. 1 hacia la Unidad Médica Siglo XXI, en la Ciudad de México.
La donación multiorgánica, resultado de un acto de profunda generosidad familiar, transformó la pérdida en esperanza. En tierra, médicos y personal operativo actuaron con precisión; en el aire, la tripulación avanzó con determinación, consciente de que cada minuto contaba.
