Tenemos campañas que no son campañas, bardas de promoción, que “ni se ven tanto”, o tenemos autoridades que son ciegas…
El árbitro electoral, en este caso Emanuel Ávila, consejero presidente del ITE, ya salió a decir que están en “investigaciones” por las misteriosas bardas que anuncian a los aspirantes de Morena “Yo con el. ” “Tlaxcala va con ella”
Disculpe , o es ud el único que no vive aquí, o no sale a la calle, o no usa redes sociales y no te enteras del timing político… ah, es cierto, ya me acorde que, forma parte de la lista de los más obedientes del regimen.
Porque esas bardas estamos de acuerdo que no aparecieron solas, no fue un fenómeno paranormal, ni arte urbano espontáneo.
Pero ahí están, el réferi está de su lado, así que ahí seguirán.
Aquí pueden ver al propio Emanuel Ávila medio cantinfleando y explicando de sus “investigaciones”, sin responsables claros, sin tiempos definidos y —hasta ahora— sin consecuencias:
Porque en Tlaxcala, ver no siempre implica actuar.
Mientras tanto, los aspirantes siguen en lo suyo, por ahí dicen los tiempos de austeridad han comenzado…
Así que ahí los vemos chambeando… o al menos mostrando que chambean.
Ahí tenemos al arqui, que no para: más territorio, menos escritorio, y unas fotos bien acá
La senadora, por su parte, sigue informando a la ciudadanía de su labor en el senado.
También ya vimos que se viene el 4.º Mariana’s Fest para avisarnos… pues que, Continua en el último lugar de todas las presidentas honoríficas del DIF a nivel nacional.
Según una encuesta de Arias Consultores, Mariana Cuéllar registra apenas 6.3 % de aprobación, colocándose en el lugar 32 de 32 entre presidentas honoríficas del DIF en el país.
Gobernadora de Tlaxcala e hija, las peores evaluadas del país según encuesta Arias
De panicooooooo, con uno de los presupuesto más altos en el estado, de casi 600 millones de pesos al año, a mi, me daría algo de pena, pero bueno… de la pena no se vive, Mariana es de las que dicen YOLO, en una de esas, no lo duden, la veremos en las boletas para algun cargo rumbo al 2027. Aquí todo es posible, TODO.
Pero, como siempre hay algo que ya no admite sarcasmo ligero.
Hay una pena más grande, una pena criminal y si, ADIVINASTE, estamos hablando del sistema de salud en Tlaxcala.
Porque mientras se cortan listones y se anuncian hospitales nuevos, los que ya existen operan sin medicamentos, sin insumos, sin personal suficiente y —en demasiados casos— sin humanidad.
Aquí no hablamos de percepciones, hablamos de patrones:
- Pacientes a los que se les niega atención porque “no hay sistema”, “no hay médico” o “no hay turno”.
- Adultos mayores que son regresados a su casa, aun con síntomas graves.
- Familias sin otra opción que ir a comprar medicamentos por fuera porque el hospital “no tiene”.
- Traslados tardíos que convierten una urgencia atendible en una tragedia.
- Personal rebasado, maltratando… o siendo maltratado por un sistema que no da.
- Un espejo incómodo de lo que pasa todos los días y que solo se vuelve viral cuando alguien logra grabarlo, porque el problema NO es solo es que falten hospitales, el problema inicial es que los que hay no funcionan.
El 2027 está a la vuelta de la esquina quién aspire a gobernar este estado haría bien en entender que:
- El trabajo de quien gobierna NO son las fotos , ni organizar solo eventos para uds, ni los eternos cafés negociando.
- Su trabajo es garantizar que los servicios básicos, los mínimos de a perdis que son seguridad, salud y agua estén al alcance de todas y todos.
- La negligencia, el desinterés, la ineptitud y el andar en todo menos en su trabajo… de verdad que mata personas, aun que sean los más buena onda, la propaganda no salva vidas, pero un sistema de salud disfuncional, sí.
(Así que no veo a nadie alzando la voz por esto)
Pero no se preocupen…seguro nuestro estimado Emanuel Ávila seguirá con sus súper “investigaciones.”
Hay si pueden, échenle la mano con evidencias para ayudarlo, porque con tantas bardas ilegales ya no se da abasto.
Porque aquí, al parecer, la realidad también se pinta… pero solo a conveniencia del poder, y se les olvida un detalle nada menor: el poder también está en decidir que ya no estamos dispuestos a lo mismo.
