*Diputados de la LXV Legislatura montaron guardia de honor en memoria del político tlaxcalteca, recordado como un hombre bondadoso, comprometido con la justicia social y cercano a la gente.
Ana Sánchez // Con una solemne guardia de honor y emotivas palabras, el Congreso del Estado de Tlaxcala rindió homenaje póstumo al ex diputado Nahum Atonal Ortiz, quien fungió como legislador en la LXII Legislatura local y dejó un legado de servicio público marcado por la honestidad y el compromiso social.
El presidente de la Mesa Directiva, David Martínez del Razo, recibió el cortejo fúnebre integrado por familiares y amigos del extinto, y encabezó el tributo junto con los diputados de la LXV Legislatura, en su mensaje, describió a Atonal Ortiz como “un hombre comprometido con el servicio público”, cuya pasión social lo impulsó a trabajar por el desarrollo de Tlaxcala.
“Su gestión política estuvo marcada por la responsabilidad y la justicia social”, afirmó el presidente del Congreso, “siendo presidente municipal y diputado local, dejó un legado para el estado, un ejemplo para quienes creemos en una política con sentido humano y profundo respeto a la ciudadanía”.
Por su parte, el diputado Héctor Israel Ortiz Ortiz, quien fue compañero de Atonal en la LXII Legislatura, compartió un sentido discurso en el que lo recordó cómo, «un ser querido, un compañero, un amigo, un nombre excepcional”, destacó su carácter alegre, su honestidad y su lealtad, «era un hombre de gran corazón, siempre dispuesto a ayudar. Su mirada amable iluminaba el día de quienes lo rodeaban”, expresó.
El profesor Saúl Atonal Ortiz, hermano del homenajeado, tomó la palabra para agradecer a los legisladores y compartir una semblanza íntima. Recordó a Nahum como “un hombre de bondad”, que nunca albergaba resentimiento, “en todos los años que conviví con él, nunca le escuché que se expresara mal de alguien. Siempre decía: ‘si alguien se equivoca, hay que darle otra oportunidad’”, relató.
Resaltó la vocación de servicio de su hermano: “Fue un hombre que siempre estuvo cercano a su gente, para compartir con el que menos tenía”, recordó también su papel como formador: “formó a hermanos e hijos como hombres de bien, hombres útiles a sí mismos, útiles para su hogar, su pueblo y su patria, fue un padre ejemplar”.
El profesor Saúl subrayó el espíritu resiliente de Nahum: «era un hombre que le sacó todo el jugo a la vida que pudo, nunca lo vi decaído, siempre hacia adelante, por más adversidades que le presentara la vida”.
El homenaje concluyó con varias guardias de honor y aplausos de los presentes, como muestra de respeto y reconocimiento a su trayectoria política y humana, su memoria, coincidieron los oradores, permanecerá viva en el corazón de su familia, amigos y del pueblo tlaxcalteca al que sirvió.
