La Bestia Política

Vecinos de Tizatlán exigen «No a la privatización de un bien público»; acusan a SEPE de despojo

*Denuncian que el edificio que albergó la primaria Vicente Xicohténcatl y luego oficinas de la SEPE está siendo demolido y puesto a la venta por una inmobiliaria. Exigen que el espacio regrese al pueblo.

Ana Sánchez // Habitantes de la comunidad de Tizatlán, en la capital del estado, alzaron la voz para exigir que un inmueble construido por sus antepasados mediante faenas y donaciones no sea privatizado, acusan a la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) de haber iniciado la demolición del edificio sin un proyecto claro y de orquestar su venta a través de una inmobiliaria, a pesar de que el terreno fue donado por la comunidad en 1954 con fines educativos.

Encabezados por Porfirio Padilla Méndez denunciaron que el inmueble, que albergó la antigua primaria Vicente Xicohténcatl y posteriormente funcionó como sede del COEBA y oficinas administrativas de la SEPE, comenzó a ser demolido en diciembre pasado, la comunidad solicitó información a la dependencia sobre las obras, pero aseguran que la respuesta fue evasiva.

“Le pedimos a la Secretaría que nos mostrara el proyecto de la obra que se está realizando. Cuando vino el área jurídica, lo único que trajeron fueron tres hojas en rollito de lo que plantean hacer, pero no un proyecto ejecutivo como tal. Eso nos deja en un tema muy sospechoso”, señaló Padilla Méndez.

La indignación creció cuando los vecinos de la comunidad descubrieron que el inmueble fue ofertado en 7 millones de pesos a través de una inmobiliaria, «esto nos causa inquietud porque el inmueble se está privatizando, la forma en que se están conduciendo las autoridades es sospechosa, el secretario de Educación, Homero Meneses, dijo en días pasados que la información de la venta era falsa, pero ¿cómo es que apareció el anuncio en las inmobiliarias?”, cuestionó Padilla.

Los vecinos recordaron que el edificio fue levantado gracias al trabajo colectivo de la comunidad de Tizatlán mediante faenas, y que por décadas albergó a generaciones de estudiantes, “la comunidad participó, la comunidad contribuyó con faenas y todo. Hoy la gente está viendo cómo destruyen su edificio y le dan un uso que no fue el planteado al inicio”, lamentaron.

Ante esta situación, la comunidad ha iniciado un proceso legal para recuperar la propiedad. Informaron que uno de los descendientes de los donatarios originales está cediendo sus derechos al pueblo, lo que permitiría acreditar la legítima posesión del inmueble, solicitaron al Ayuntamiento de Tlaxcala que, a través del Cabildo, reconozca esta cesión y se inicien los trámites para que el inmueble sea destinado a actividades de uso común y bienestar público.

Los inconformes exigieron una audiencia con la gobernadora Lorena Cuéllar para plantearle la necesidad de que el espacio se convierta en un jardín comunitario o área recreativa para la comunidad, ya que en Tizatlán, por su condición de zona arqueológica, tienen restricciones para construir este tipo de espacios.

“Reclamamos un derecho natural, como pueblos indígenas nos sentimos despojados, este inmueble fue construido mediante asambleas, mediante faenas. Es totalmente irresponsable que una dependencia de gobierno esté manipulando las cosas para privatizarlo”, afirmaron.

Los vecinos dejaron claro que no permitirán que el inmueble sea enajenado y que continuarán movilizándose hasta que el espacio regrese al pueblo, “con el gobierno y sin el gobierno, aquí el pueblo se levanta y puede hacer las cosas, este espacio es nuestro y por eso vamos a pelear”, concluyeron los pobladores quienes se mantienen haciendo guardias en el lugar.

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