Mariana LOVERA// Desde la Tribuna del Congreso de Tlaxcala, la diputada Miriam Martínez del Partido Acción Nacional (PAN) manifestó su voto a favor de la minuta de reforma constitucional que busca reducir la jornada laboral a 40 horas semanales.
Lejos de un discurso meramente político, la legisladora fundamentó su postura en su experiencia personal y en la realidad de millones de mexicanos. «Hoy no puedo hablar de esta reforma sin recordar a mi madre», comenzó, describiéndola como una «mujer trabajadora» que, al igual que miles en el estado, enfrentaba largas jornadas con dignidad.
Martínez narró cómo en su hogar aprendió que «el trabajador cumple, aguanta y sostiene», y revivió sus propias vivencias como estudiante, contando «moneditas para el transporte» y estudiando de noche después de una jornada larga. «Sé lo que es que el tiempo no te alcanza», sentenció, justificando así su respaldo a la iniciativa.
Si bien la diputada celebró la reforma como un «gran avance», fue enfática al señalar que no resuelve el problema de fondo si no se acompaña de una real distribución del descanso. Criticó que «40 horas distribuidas en 6 días no transforman mucho», y abogó por un modelo de «5 días de trabajo por 2 de descanso».
«La clase trabajadora no necesita cifras bonitas, necesita fines de semana de descanso y convivencia con la familia completa», afirmó, destacando que los trabajadores en México invierten hasta dos horas diarias en transporte, tiempo que se «arrebata a la familia y que nunca va a regresar».
La diputada recalcó que su postura no busca «ganancia política», sino que nace de la «condición» de conocer la realidad del país. Señaló que el trabajador mexicano no vive en privilegios, no puede «negociar sus turnos» y acumula más de 2,100 horas de trabajo al año.
Finalmente, hizo un llamado a sus compañeros legisladores a actuar con responsabilidad, considerando no solo a los trabajadores sino también a las micro, pequeñas y medianas empresas. Propuso acompañar la reforma con incentivos y políticas de productividad para lograr un verdadero equilibrio.
«La reforma avanzará, es un logro, pero todavía falta mucho por hacer para nuestra clase trabajadora», concluyó
