La Bestia Política

Ciudadanos frenan proyecto en Parque de la juventud: «No pasará la alberca ni el cambio de nombre»

Mariana LOVERA // En un posicionamiento que marca un antes y después en la lucha ambiental de Tlaxcala, el colectivo en defensa del Parque de la Juventud informó que logró detener cualquier intento de transformación urbana dentro del área natural protegida. Tras la reactivación del diálogo con el gobierno estatal, los manifestantes confirmaron que han blindado legalmente el espacio.

En encuentro con medios, los portavoces detallaron que la mañana de este martes se reencontraron con funcionarios de la Subsecretaría de Gobierno, retomando así las conversaciones que habían quedado pausadas desde diciembre. Recordaron que hace apenas unas semanas entregaron a la mandataria estatal un documento con 25 exigencias, elaborado de la mano de expertos en ecología.

Entre los avances más relevantes, destacaron que el gobierno federal, a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), se sumará a la vigilancia del parque, una gestión que —aseguran— fue impulsada directamente desde la Presidencia de la República.

El punto nodal del acuerdo es que ninguna obra podrá violar el decreto que protege al Parque Nacional Xicohténcatl. Esto implica, de manera tajante: La cancelación definitiva de la alberca olímpica proyectada, El descarte del estanque artificial que pretendían construir, Cero construcciones nuevas ni ampliaciones de las existentes y El archivo definitivo de la idea de renombrar el lugar como «Ciudad de la Juventud».

Los voceros fueron enfáticos, por su estatus jurídico, esta reserva natural es intocable en su esencia y no puede ser reclasificada mediante triquiñuelas administrativas.

Además, revelaron que tanto el gobierno local como instancias federales negaron rotundamente que exista alguna solicitud para modificar el uso de suelo en la zona, desmintiendo versiones que circulaban en redes.

De concretarse mejoras, aclararon, serán únicamente para restaurar zonas dañadas y siempre bajo la lupa ciudadana. Las reuniones, prometieron, serán con las puertas abiertas y agendas preestablecidas para evitar sorpresas.

La propuesta ciudadana va más allá: quieren convertir el espacio en un «parque escuela» donde se reintroduzcan especies nativas, se impulsen talleres de floricultura y apicultura, y se instalen bebederos para aves, todo con un enfoque de identidad cultural tlaxcalteca.

Finalmente, señalaron que el 30 de marzo, un juzgado federal celebrará una audiencia constitucional para revisar si el gobierno estatal ha cumplido con todos los requisitos legales antes de mover un solo árbol. Hasta entonces, el movimiento se mantiene en alerta, aunque por ahora no convocarán a marchas.

«El parque es de quien lo camina y lo defiende», sentenciaron los representantes, invitando a la población a seguir apropiándose del espacio mientras vigilan que los acuerdos no queden en letra muerta.

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