La Bestia Política

Mantenemos la postura… Ni un voto del PAN a una reforma electoral que ignore a la narcopolítica

La postura del Partido Acción Nacional es clara: ni un solo voto respaldará la reforma electoral impulsada por Morena mientras ésta evada los problemas más graves que enfrenta la democracia mexicana.
No hablamos de un debate menor ni de una disputa entre partidos. Lo que está en juego es la calidad de nuestras elecciones y la libertad con la que las y los mexicanos deciden quién los gobierna.
Hoy, lamentablemente, la propuesta oficialista esquiva el tema más delicado: la intervención del crimen organizado en los procesos electorales.
En distintas regiones del país hemos visto cómo la violencia, las amenazas, el financiamiento ilícito y la presión de grupos criminales contaminan campañas, candidaturas y resultados. Es una realidad inocultable.
Por eso Acción Nacional planteó medidas claras: nulidad automática de elecciones cuando se compruebe la intervención del crimen organizado y sanciones severas a los partidos que postulen candidatos vinculados con estas estructuras.
El gobierno federal decidió ignorar estas propuestas. Y una reforma que no enfrenta la narcopolítica no fortalece la democracia: la debilita.
El crimen organizado no puede decidir quién compite, quién gana y quién gobierna. A este vacío se suma otro problema: la sobrerrepresentación legislativa. Hoy existe una distorsión entre el voto ciudadano y la cantidad de legisladores que ocupan algunos partidos.
Esa inequidad rompe el equilibrio democrático y debilita la representación real de la sociedad.
Una reforma seria debería corregirlo para garantizar que cada voto pese lo mismo y que la representación refleje la voluntad popular. Pero tampoco se propone hacerlo.
Además, preocupa la regulación sobre inteligencia artificial en propaganda política. La redacción ambigua abre la puerta a censura digital: bajo conceptos imprecisos como “contenido manipulado”, cualquier crítica ciudadana podría ser sancionada o eliminada.
Combatir la desinformación es válido, pero nunca a costa de la libertad de expresión. Las democracias se fortalecen con más libertad, no con más control.
México sí necesita una reforma electoral, pero una reforma profunda que garantice elecciones libres, equitativas y seguras.
Mientras la propuesta oficialista ignore la infiltración criminal, mantenga distorsiones en la representación y genere riesgos para la libertad de expresión, la posición del PAN seguirá firme. No es coyuntura: es la defensa de principios democráticos básicos.
Desde Tlaxcala lo decimos con claridad: ni un voto del PAN para una reforma electoral que no enfrente los verdaderos problemas de la democracia mexicana. Porque la democracia no se negocia.
Ángelo Gutiérrez Hernández, presidente del PAN Tlaxcala.
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