Mariana LOVERA | A dos meses de su nombramiento como titular de Casa Tlaxcala en la Ciudad de México, Ricardo Peralta Saucedo enfrenta de nuevo señalamientos que lo ligan con una red de contrabando de combustible conocida como “huachicol fiscal”, la cual habría operado durante los últimos años con la participación de mandos militares, empresarios y funcionarios civiles.
De acuerdo con una investigación de N+ Focus a cargo de los periodistas Alejandro Melgoza y Williams Castañeda, Peralta Saucedo —quien fue titular de la Agencia Nacional de Aduanas en el sexenio de AMLO— habría formado parte de una estructura que permitió el ingreso irregular de al menos 31 buques con combustible traficado desde Estados Unidos entre 2024 y 2025.
El trabajo periodístico señala que, durante su gestión en Aduanas, Peralta Saucedo tuvo bajo su control el acceso a puertos, lo que habría facilitado la introducción del hidrocarburo sin el debido registro fiscal. Expertos consultados advierten que el huachicol fiscal representa una de las principales formas de evasión en el país, con un impacto estimado en hasta 500 mil millones de pesos, equivalente al 2 por ciento del Producto Interno Bruto.
Las investigaciones apuntan a la participación de al menos ocho empresas vinculadas a la operación, entre ellas “Hevi Transport LLC”, “Mefra Fletes y Autolíneas Roca”, “Intanza”, “Enerpol”, “Naviera Altamarítima”, “Ikon Midstream” y “Azteca Cone”, las cuales habrían participado en distintas etapas de importación, transporte y comercialización del combustible.
En la lista de personas presuntamente involucradas, además de Peralta Saucedo, aparecen los nombres de Horacio Duarte, Iván Merino, Tonatiuh Márquez, Rafael Marín y André Foullon como parte del grupo de “civiles”; mientras que en el ámbito militar se menciona al exsecretario de Marina, Rafael Ojeda, así como a los primos Manuel y Fernando Farías Laguna, entre otros mandos de la Armada.
Desde el inicio, el nombramiento de Peralta Saucedo fue cuestionado por sus polémicas a nivel nacional, además por no ser tlaxcalteca.
En diversas ocasiones, el funcionario se ha deslindado de cualquier participación en el tema del huachicol, asegurando que este fenómeno es mucho más antiguo que su gestión en el gobierno federal, señalando al sexenio de Fox como el origen del problema.
