La Bestia Política

La verdad no se suplanta.

Ana Lilia Rivera Rivera | Senadora de la República por el Estado de Tlaxcala

En los últimos días he sido objeto de una campaña que no solo busca lastimar mi nombre, sino también sembrar confusión entre las y los tlaxcaltecas. Se trata de una ofensiva que ha cruzado límites delicados: la utilización de herramientas de Inteligencia Artificial para suplantar mi identidad y difundir información falsa en redes sociales.

No es un hecho menor. Cuando la mentira se disfraza de verdad con ayuda de la tecnología, el daño trasciende lo personal y se instala en el terreno de lo público. Lo que está en juego no es únicamente la reputación de una persona, sino la confianza colectiva y la calidad de nuestra vida democrática.

He señalado con claridad que estos ataques provienen de intereses que poco tienen que ver con el bienestar de Tlaxcala. Son estrategias que apuestan por la desinformación como herramienta política, que buscan distorsionar la realidad y generar incertidumbre en la ciudadanía. Frente a ello, no habrá silencio ni pasividad.

Voy a defender mi nombre y mi integridad por las vías legales correspondientes. La suplantación de identidad mediante el uso de Inteligencia Artificial no solo es un acto infame, es un delito que debe ser investigado y sancionado. Nadie tiene derecho a manipular la voz de otra persona para engañar a la sociedad.

Pero esta no es solo una batalla jurídica. Es también un llamado a la conciencia colectiva. Tlaxcala ha demostrado ser un pueblo informado, crítico y libre. Confío plenamente en que sabremos distinguir entre la verdad y la mentira, entre la información verificada y los contenidos manipulados que circulan en el entorno digital.

Vivimos tiempos en los que la llamada “infodemia” se ha sofisticado. Hoy más que nunca, la responsabilidad de informarnos y de no replicar noticias falsas es compartida. Cada mensaje que se difunde sin verificar contribuye a debilitar el tejido social y a erosionar la confianza que tanto ha costado construir.

Mi compromiso sigue siendo el mismo: trabajar con responsabilidad, cercanía y resultados para las y los tlaxcaltecas. Nada de esto cambiará por más campañas que pretendan distraer o desviar la atención. Al contrario, reafirma mi convicción de seguir adelante con firmeza.

A quienes han expresado su respaldo, mi gratitud profunda. A quienes dudan, mi respeto y la invitación a informarse con rigor. Y a quienes intentan confundir, la certeza de que la verdad siempre encuentra su camino.

Mi confianza está, como siempre, en el pueblo de Tlaxcala. Ahí está mi fuerza. Ahí está el motivo para seguir, sin titubeos, defendiendo no solo mi nombre, sino el derecho de todas y todos a vivir en una sociedad libre e informada.

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