Demian Márquez | La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tlaxcala, encabezada por Enrique Padilla Sánchez, se unió a la postura del instituto a nivel nacional, ante el derrame de crudo registrado en el Golfo de México, al considerar que no se trata de un hecho aislado, sino de una muestra de fallas estructurales en el sector energético nacional y de una respuesta tardía por parte del Gobierno Federal.
En su posicionamiento, el PRI señaló que existen indicios de que el derrame habría iniciado desde febrero, con reportes previos de instancias como la Marina y organizaciones ambientales.
Indicaron que el daño se ha extendido a lo largo de cientos de kilómetros de litoral, afectando principalmente a estados como Veracruz y Tabasco, con impactos en la pesca, el turismo y el equilibrio ambiental.
La dirigencia priista también advirtió sobre posibles vínculos con actividades ilícitas, luego de que se detectara una embarcación operando sin sistema de identificación en la Sonda de Campeche, lo que afirmaron coincide con prácticas relacionadas con el robo de combustible.
Este hecho, dijeron, abre la puerta a una línea de investigación que no puede ser ignorada.
Asimismo, cuestionaron la falta de información clara sobre las causas del incidente y la ausencia de responsables, lo que, a su juicio, refleja desorganización y carencia de protocolos efectivos.
Añadieron que también se deben considerar posibles fallas en la infraestructura de Petróleos Mexicanos, derivadas del deterioro y la falta de mantenimiento en instalaciones estratégicas.
Finalmente, el PRI en Tlaxcala exigió atención inmediata al problema, transparencia en las investigaciones y acciones concretas para mitigar los daños ambientales y económicos.
Afirmaron que este tipo de hechos evidencian la necesidad de replantear la política energética para evitar que situaciones similares continúen afectando al país.
