Demian Márquez | Productores del campo agrupados en el Frente Agrario Nacional (FAN) denunciaron haber sido víctimas de represión por parte de elementos de la policía estatal durante un bloqueo que calificaron como pacífico en la carretera México–Veracruz, a la altura de Nanacamilpa.
En conferencia de prensa, aseguraron que la intervención ocurrió durante la madrugada, cuando granaderos arremetieron contra hombres, mujeres y adultos mayores que participaban en la protesta.
De acuerdo con el vocero del movimiento, Emigdio Taboada, tanto él como su padre fueron privados de la libertad por elementos de seguridad, trasladados a instalaciones oficiales y posteriormente liberados.
Señaló que durante el operativo su padre fue despojado de su teléfono celular, lo que dijo podría poner en riesgo su información personal y la de otros integrantes del movimiento.
Los campesinos rechazaron la versión del gobierno estatal, que sostiene que no hubo detenidos ni lesionados, y afirmaron que la agresión se dio sin previo aviso, aprovechando las condiciones de poca visibilidad, además de que no portaban cohetones ni algo similar como aseguró el gobierno, que todo el gas y explosiones menores que se observan en transmisiones fueron de los dispositivos usados por la policía estatal.
Además, denunciaron que desde semanas anteriores han sido objeto de hostigamiento, incluyendo la difusión de datos personales que, aseguran, derivó en amenazas telefónicas contra algunos de sus integrantes.
En ese sentido, responsabilizaron directamente a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de cualquier afectación a su integridad, al considerar que su movimiento forma parte de una protesta nacional en defensa del campo y no responde a intereses partidistas.
Incluso, no descartaron que exista una motivación personal detrás de los hechos, tras manifestaciones previas realizadas en eventos públicos.
Por su parte, el Gobierno del Estado de Tlaxcala en un comunicado, aseguró que actuó conforme a la ley mediante el operativo “Paso Libre”, argumentando que el bloqueo afectaba a terceros y que la intervención se realizó con uso proporcional de la fuerza y sin detenciones.
Pese a ello, los campesinos advirtieron que continuarán con sus movilizaciones y reiteraron su exigencia de diálogo, así como garantías para ejercer su derecho a la libre manifestación sin represalias.
