Mariana LOVERA | Tras las fuertes lluvias y granizada del sábado 4 de abril, el presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, enfrentó cuestionamientos por no haber sido visto en las zonas afectadas ese mismo día . En entrevista, el edil negó haber estado de vacaciones y defendió su labor de coordinación remota.
“No, estábamos de hecho coordinando”, respondió el alcalde ante la pregunta que le recordó las críticas ciudadanas. Sánchez García explicó que, ante la magnitud de los daños, resultaría imposible “multiplicarse” para estar presente en todos los puntos con afectaciones.
El edil detalló que desde su oficina mantuvo comunicación con la Secretaría de Infraestructura, el gobierno del Estado, Protección Civil y la Policía Municipal para agilizar las labores de atención. “Yo estuve ahí pendiente para que llegara la máquina […] para estarlos de alguna manera coordinando y que se pudieran atender todas las zonas de la capital”, afirmó.
Ante la pregunta de si esas tareas podían realizarse de forma remota y dónde se encontraba físicamente, el alcalde aseguró: “Yo estaba en la capital”. Añadió que su método de trabajo siempre ha sido el mismo: primero la coordinación y, posteriormente, las supervisiones en terreno, como ocurrió el lunes siguiente a la contingencia.
Consultado sobre cómo se prepara la capital para la siguiente temporada de lluvias, Sánchez García informó que ya iniciaron trabajos de desazolve en la zona centro, con apoyo de un equipo Vactor facilitado por el gobierno estatal. También hizo un llamado a la ciudadanía para evitar tirar basura en la vía pública, ya que esta termina tapando las alcantarillas.
El mandatario explicó que la red de drenaje de la ciudad es sanitaria, no pluvial, y tiene una capacidad para procesar aproximadamente 25 milímetros de agua. No obstante, el pasado sábado cayó una lluvia “atípica de cerca de 70 milímetros”, lo que rebasó la infraestructura.
“Si todos estuviéramos conectados a la calle o desconectados de la red, no tendríamos problemas con la red sanitaria. Nuestras descargas naturales son las calles”, puntualizó el alcalde, atribuyendo a las malas conexiones domiciliarias gran parte de las inundaciones.
