Demian Márquez // El traslado de estudiantes de la escuela primaria Emiliano Zapata a su nueva sede en Loma Xicohténcatl se desarrolló este miércoles en medio de inconformidades y señalamientos por parte de madres y padres de familia, quienes denunciaron que las instalaciones aún no están concluidas ni garantizan condiciones seguras para las y los alumnos.
Durante un recorrido por el plantel, familias evidenciaron con fotografías y videos que diversas áreas permanecen en obra negra, pese a que autoridades habían reportado un avance cercano a su conclusión.
La preocupación central, señalaron, radica en el riesgo que esto representa para los menores, por lo que insistieron en que no existen condiciones adecuadas para el inicio de actividades escolares.
La situación escaló a momentos de tensión tras un intercambio entre padres de familia y personal docente, donde se reportaron agresiones verbales e incluso físicas contra una madre, quien anunció, realizará su correspondiente denuncia ante las autoridades por el actuar de la docente.
Testigos señalaron que, además, algunos padres fueron desconocidos como parte de la comunidad escolar y se les pidió retirarse del inmueble, lo que derivó en la intervención de elementos de la policía estatal para evitar que el conflicto creciera.
Ante este escenario, el supervisor de zona, Miguel Ángel Palacios, sostuvo diálogo con padres del turno vespertino y ofreció facilitar el cambio de escuela para quienes así lo soliciten, siempre que existan espacios disponibles en planteles dentro de su jurisdicción.
Para ello, pidió integrar una lista de estudiantes interesados en la reubicación.
Asimismo, se acordó el reembolso de cuotas escolares a quienes opten por retirar a sus hijos, aunque algunos padres señalaron que estos pagos aún no se concretan en todos los casos.
En ese sentido, recalcaron la falta de transparencia por parte de los comités de padres de familia de ambos turnos, ya que todo diálogo y acuerdos que están realizando con la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE), no es informado a los padres y madres de familia, por lo que exigen su destitución.
Ya que aseguran que no están trabajando en defensa del bienestar de los niños, y con su actitud opaca, es que determinaron el cambio de comités.
Mientras tanto, la comunidad escolar permanece en incertidumbre, ante la falta de condiciones dignas para ocupar el nuevo espacio.
Padres inconformes advirtieron que mantendrán su postura hasta contar con garantías reales de seguridad, además de pedir transparencia en los acuerdos tomados por los comités escolares y autoridades educativas.
