- La institución lamenta el fallecimiento de la estudiante —ocurrido en su domicilio—, pero asegura que opera con protocolos de inclusión y vigilancia; padres y exalumnos señalan omisiones y un posible conflicto de interés
Mariana LOVERA | Luego de que la muerte de una estudiante de bachillerato desatara una ola de señalamientos en redes sociales y medios digitales, el Colegio particular Telpochcalli, ubicado en Panotla, emitió un comunicado oficial en el que rechaza categóricamente las acusaciones de negligencia y acoso escolar en su interior.
El fallecimiento de la menor, ocurrido en su domicilio y fuera del horario escolar, ha generado indignación entre familiares, exalumnos y usuarios de plataformas digitales, quienes aseguran que la joven era víctima de hostigamiento escolar sin que las autoridades del plantel tomaran medidas efectivas para detener la situación.
En el documento, el Colegio Telpochcalli expresa sus condolencias a la familia y solicita privacidad ante el duelo. No obstante, enfatiza que los hechos ocurrieron fuera de sus instalaciones y horario escolar, y subraya que, durante más de 27 años, la institución ha fomentado “un ambiente de inclusión, respeto y sana convivencia”.
“Rechazamos categóricamente las acusaciones dirigidas hacia nuestros alumnos y personal”, señala el texto, agregando que cualquier situación entre estudiantes es atendida “de manera oportuna” mediante el trabajo conjunto con docentes y padres de familia.
El colegio también defiende su operación bajo supervisión constante de autoridades educativas, la existencia de protocolos internos de atención y seguimiento, así como sistemas de vigilancia con circuito cerrado.
Pese al posicionamiento oficial, versiones difundidas en redes sociales y recogidas por diversos medios apuntan a una realidad distinta. De acuerdo con testimonios, la alumna habría solicitado apoyo directo al director del plantel, identificado como Baruch «N», días antes del suceso, pero su situación habría sido minimizada.
Las acusaciones también señalan un presunto conflicto de interés, al indicar que algunos de los agresores podría tener vínculos cercanos con la dirección, lo que habría influido en la falta de acciones institucionales. Exalumnos y personas que dicen haber formado parte del colegio han compartido experiencias similares de omisión ante casos de acoso y trato preferencial.
Organizaciones sociales y familiares han hecho un llamado a las autoridades educativas y a la Fiscalía para investigar el caso, deslindar responsabilidades y determinar si hubo negligencia por parte del personal directivo o administrativo.
En medio de la controversia, también han surgido posturas que llaman a la corresponsabilidad de madres y padres de familia en la atención oportuna del acoso escolar, destacando la importancia de actuar ante señales de riesgo en menores.
En su comunicado, el Colegio Telpochcalli asegura que “hasta el momento, no existe ningún elemento que determine responsabilidades en torno a lo sucedido”, y exhorta a la sociedad a evitar la difusión de información no verificada que fomente el odio o la desinformación.
