La Bestia Política

Asesinado en Veracruz el periodista Luis Ángel López Valdez.

Esquela de Luis Ángel López Valdez, reportero de Vanguardia de Veracrúz.

  • El reportero del medio ‘Vanguardia de Veracruz’ fue atacado a balazos la madrugada de este jueves en Poza Rica

Por Erika Rosete

Luis Ángel López Valdez, reportero del medio Vanguardia de Veracruz, y director de Reportaje Policiaco Veracruzano, fue atacado a tiros por un grupo armado la madrugada de este jueves, mientras circulaba por la avenida 20 de noviembre, en la colonia Cazones en Poza Rica, en el norte de Veracruz. López Valdez era también parte de la organización Cruz Ámbar, dedicada a la atención de urgencias médicas prehospitalarias, rescate y protección civil. La Fiscalía estatal ha abierto una investigación sobre el asesinato, el segundo de un periodista en esa región, y a solo unos días del secuestro de la reportera Roxana Berenice Guzmán.

A través de una esquela publicada en sus redes sociales, ha sido el propio portal para el que colaboraba el que confirmó, poco antes de las 2.00 de la madrugada de este jueves, la muerte del reportero de nota roja. “Descanse en paz el ingeniero Luis Ángel López Valdez, reportero de Vanguardia de Veracruz, quien fue asesinado la madrugada de este jueves. También era subdelegado de Cruz Ámbar. Enviamos nuestras condolencias a sus familiares y que Dios les dé pronta resignación ante estos momentos difíciles”, escribieron. En otra publicación, el medio agregó que el comunicador contaba con la protección de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), tras haber recibido amenazas.

Por su parte, la CEAPP publicó un comunicado en el que se solidariza con la familia del reportero y exige que se tomen acciones para garantizar las condiciones de seguridad para el ejercicio del periodismo en ese Estado. “La CEAPP se suma a la exigencia de que los hechos violentos registrados en Poza Rica sean investigados de manera profesional, exhaustiva y con perspectiva de libertad de expresión, con el objetivo de evitar la impunidad y garantizar el acceso a la justicia”, publicaron.

El asesinato de López Valdez es el segundo en esa región registrado en este 2026, después del ataque también por un comando armado al reportero Carlos Castro, director del portal Código Norte, en Poza Rica el pasado 8 de enero. Castro, periodista como López de nota roja, estaba cenando en un restaurante cuando fue abordado por varios hombres que le dispararon.

En ese caso, fue la secretaria de Gobernación del Gobierno federal, Rosa Icela Rodríguez, quien confirmó que el reportero estaba dentro del Mecanismo de Protección para periodistas que da el Estado a los profesionales en riesgo o con amenazas; sin embargo, abandonó Veracruz en 2024 por un tiempo y no solicitó reincorporarse al sistema, según precisó la funcionaria.

Veracruz enfrenta desde hace varios años un complejo escenario que impide ejercer a sus periodistas y reporteros que cubren la creciente violencia reportada en varios puntos de ese estado una labor en condiciones seguras. El pasado 2 de junio, a poco más de 500 kilómetros hacia el sur de Poza Rica, en el municipio de Nachital, en el sur de Veracruz, la reportera del medio local Pulso Informativo del Sureste, Roxana Berenice Guzmán, fue secuestrada por un grupo de hombres armados que irrumpió en su casa. El secuestro fue grabado por la misma reportera, que documentó con su celular los momentos en los que dos hombres con armas rompieron su puerta y entraron para llevársela.

Algunos medios y periodistas locales han exigido también a la CEAPP que ponga en marcha los mecanismos de defensa de los comunicadores en el Estado ante el aumento de las amenazas y la violencia. En un largo artículo sobre el asesinato de López Valdez, titulado Poza Rica, tierra de nadie para la prensa, el portal Reportaje Veracruzano exige a las autoridades y a la CEAPP que rindan cuentas sobre la violencia contra el gremio.

“La protección a periodistas no puede reducirse a trámites, reuniones o comunicados mientras comunicadores siguen cayendo asesinados. La exigencia es clara: que los expedientes no duerman en escritorios, que las investigaciones lleguen hasta las últimas consecuencias, que los responsables sean detenidos. Porque cada periodista asesinado no representa solo una víctima más: representa un golpe directo contra el derecho ciudadano a conocer la verdad“, dijeron.

Fuente: El País

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