- La senadora con licencia evitó responder qué destino daría a las 10 unidades adquiridas por la administración estatal en caso de llegar a la gubernatura; argumentó que el tema central de su visita eran las asambleas informativas que encabeza en los municipios.
Mariana LOVERA | Ana Lilia Rivera Rivera, aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación en Tlaxcala, decidió no fijar una postura sobre las camionetas blindadas adquiridas durante la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
Al concluir una asamblea informativa en la comunidad de San Esteban Tizatlán, la senadora con licencia fue abordada por representantes de los medios de comunicación para realizar una entrevista.
Antes de iniciar, Rivera Rivera preguntó cuáles serían los temas que se abordarían. Al ser informada de que uno de los cuestionamientos estaría relacionado con las unidades blindadas, evitó el tema.
La morenista sostuvo que el asunto relevante de su visita eran las asambleas que realiza en diferentes municipios de la entidad como parte de sus actividades políticas rumbo al proceso interno de Morena.
La pregunta forma parte de un ejercicio periodístico realizado por esta casa editorial para conocer la postura de quienes aspiran a gobernar Tlaxcala en 2027 sobre el futuro de las 10 camionetas blindadas adquiridas por el gobierno estatal durante 2025.
Las unidades tuvieron un costo superior a los 56 millones de pesos y su adquisición generó críticas entre actores políticos y ciudadanos, principalmente por realizarse en medio de cuestionamientos sobre la inseguridad en la entidad y frente al discurso de austeridad promovido por los gobiernos emanados de Morena.
Hasta el momento, el diputado federal con licencia Raymundo Vázquez Conchas; el alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo; y el exdirigente estatal de Morena, Carlos Augusto Pérez Hernández, han respondido al planteamiento y explicado qué harían con los vehículos en caso de obtener la candidatura y posteriormente ganar la gubernatura.
La negativa de Ana Lilia Rivera a abordar el tema mantiene abierta la discusión sobre el uso de recursos públicos, la austeridad y la rendición de cuentas, asuntos que podrían ocupar un lugar relevante en el debate político rumbo a la sucesión gubernamental de 2027.
*** Otros aspirantes sí fijaron postura
Carlos Augusto Pérez Hernández, Raymundo Vázquez Conchas y Salvador “Chava” Santos Cedillo han expresado diferentes opiniones sobre el destino que deberían tener las 10 camionetas blindadas adquiridas por la administración estatal.
Durante su participación en el programa Caballo de Troya, conducido por los periodistas Mariana Lovera y Edgar García, los tres aspirantes morenistas fueron cuestionados directamente sobre qué harían con las unidades en caso de llegar al Poder Ejecutivo.
Sus respuestas mostraron distintas posiciones entre la reasignación de los vehículos a las corporaciones de seguridad, la necesidad de proteger a determinados funcionarios y la obligación de evitar que las unidades sean utilizadas como privilegios personales.
Carlos Augusto Pérez Hernández reconoció desconocer las razones específicas que motivaron la compra, aunque consideró que los vehículos deberían utilizarse para fortalecer las instituciones de seguridad pública.
“Desconozco las razones, los motivos. En lo particular, desde que fui presidente municipal reforzamos las instituciones de seguridad”, expresó.
Al ser cuestionado directamente, aseguró que no utilizaría las camionetas para beneficio personal y que las asignaría a las áreas de seguridad para apoyar las labores operativas en la entidad.
Por su parte, Raymundo Vázquez Conchas consideró que, en determinadas circunstancias, el uso de vehículos blindados puede estar justificado para proteger a personas que enfrentan riesgos por el cargo que desempeñan.
“Si las condiciones adversas te requieren traer algo por seguridad, yo no podría señalar que alguien que merece ser resguardado por el bien de nuestra sociedad no lo pueda traer”, manifestó.
Sin embargo, sostuvo que las unidades no deben convertirse en privilegios pagados con recursos públicos y planteó que sean destinadas únicamente a quienes acrediten una necesidad real de protección.
El alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo, también defendió la necesidad de garantizar la seguridad de quienes ocupan responsabilidades públicas, debido a los riesgos que pueden enfrentar durante el ejercicio de sus funciones.
“A ver, hay gente buena y hay gente mala. Debes tener seguridad y cuidado porque tú no sabes el día de mañana si algún ‘loco’, alguien malo o cualquier situación te pueda suceder”, declaró.
No obstante, reconoció la contradicción que representa la adquisición de camionetas blindadas en una entidad que ha sido presentada por las autoridades como una de las más seguras del país.
“Si se supone que estás en un lugar seguro, ¿cómo o por qué vas a necesitar una situación así?”, cuestionó.
La compra de las unidades continúa siendo uno de los asuntos más polémicos de la administración estatal, al colocar frente a frente la protección de los funcionarios, el discurso de austeridad y las prioridades de gasto público en Tlaxcala.
