Demian Márquez | A poco más de un año de concluir su administración, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros aprovechó un encuentro con trabajadores de distintas dependencias estatales, denominado «Aquí está Tlaxcala y su legado», en instalaciones del Instituto del Deporte de Tlaxcala (IDET), para reiterar su interés en que el próximo gobierno dé continuidad a las políticas implementadas durante su gestión.
Sin mencionar nombres, la mandataria afirmó que desea que su sucesor sea una persona con «amor y compromiso por Tlaxcala», que mantenga los programas sociales y el modelo de gobierno impulsado en los últimos años.
Durante su mensaje también retomó las presuntas presiones políticas hacia trabajadores del Sector Salud.
Cuéllar Cisneros aseguró que ha recibido reportes sobre supuestas amenazas para obligar a empleados a respaldar «a una compañera», bajo el argumento de que podrían perder su plaza laboral.
Aunque evitó identificar a la persona señalada, es de recordar que recientemente salieron a la luz supuestas presiones por parte de la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) Sección 27, Blanca Águila Lima, para favorecer a la senadora con licencia Ana Lilia Rivera en el proceso interno de Morena rumbo a 2027.
Uno de los pasajes que más llamó la atención fue cuando la gobernadora afirmó que decidió «involucrarse ahora en este proceso» para proteger la estabilidad laboral de los trabajadores y garantizar la continuidad de su administración.
Sin embargo, no precisó si esa participación se limita a atender denuncias por presuntas presiones o si se refiere a una intervención más amplia en el contexto político previo a la definición de la coordinación estatal de Morena.
Además de pedir que las denuncias por presuntas presiones le sean presentadas directamente, la gobernadora afirmó que decidió involucrarse en el proceso, lo que genera interrogantes sobre el alcance de su actuación frente a las atribuciones de las autoridades como el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE).
La ambigüedad del mensaje abre espacio a distintas interpretaciones, particularmente por tratarse de un periodo previo al proceso electoral y por el peso institucional de la gobernadora.
Las declaraciones adquieren relevancia porque, desde hace varios meses, uno de los perfiles más identificados con el grupo político de la gobernadora es el alcalde con licencia de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, quien figura entre los aspirantes a encabezar la coordinación estatal de la Cuarta Transformación.
Si bien Lorena Cuéllar no hizo referencia a ningún nombre ni manifestó respaldo explícito a algún contendiente, su insistencia en la continuidad de su proyecto político ha sido interpretada como un mensaje dirigido al escenario sucesorio.
Respecto a las acusaciones sobre presuntas presiones en el sector salud, es de mencionar que la diputada local y dirigente sindical Blanca Águila Lima rechazó haber condicionado a trabajadores para respaldar a Ana Lilia Rivera y sostuvo que no cuenta con facultades para contratar, despedir o modificar la situación laboral del personal.
En La Bestia Política, afirmó que existen trabajadores que le han reportado presiones provenientes de autoridades gubernamentales para apoyar determinados proyectos políticos, por lo que pidió que cualquier señalamiento sea sustentado con pruebas.
En ese contexto, el discurso de la gobernadora refleja cómo el proceso interno de Morena comienza a influir en el mensaje institucional del Ejecutivo estatal.
Mientras el gobierno sostiene que busca proteger la libertad política de los trabajadores, la oposición y algunos actores del propio partido han advertido sobre el riesgo de que la estructura gubernamental se vea involucrada en una contienda que, al menos formalmente, aún corresponde organizar y vigilar a las autoridades electorales.
