- La persona promovente presentó una queja y siete ampliaciones contra Ana Lilia Rivera por propaganda localizada en al menos 94 bardas y una lona; además, acudió al Tribunal Electoral para reclamar la falta de medidas cautelares.
Mariana LOVERA// La presunta imparcialidad y actuación de Hermenegildo Neria Carreño, presidente de la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), fueron cuestionadas a partir del supuesto trato desigual que estarían recibiendo los procedimientos iniciados contra distintos aspirantes políticos rumbo a 2027.
Documentos entregados a este medio muestran que el 4 de junio de 2026 fue presentada ante el ITE una queja contra la senadora morenista Ana Lilia Rivera Rivera, en la que se solicitaron diligencias de oficialía electoral, medidas cautelares y tutela preventiva por presuntos actos anticipados de promoción política y una posible vulneración al principio de neutralidad.
La denuncia inicial estuvo relacionada con la pinta de bardas en distintos municipios de Tlaxcala. Posteriormente, entre el 15 de junio y el 21 de julio, la persona denunciante presentó diversas pruebas supervenientes y ampliaciones de queja.
Las ampliaciones exhibidas documentan 10 bardas el 15 de junio; 13 el día 16; nueve el 17; 33 el 18; 12 el 19; ocho más el 24 de junio, así como otras nueve bardas y una lona reportadas el 21 de julio.
En conjunto, las pruebas adicionales señalan al menos 94 bardas y una lona con el nombre de Ana Lilia y la leyenda “Ana Lilia, firmeza que transforma”, sin contar los materiales que habrían formado parte de la denuncia presentada originalmente.
Ante la presunta falta de una determinación sobre las medidas cautelares solicitadas, la parte promovente acudió el 26 de junio al Tribunal Electoral de Tlaxcala mediante un juicio electoral. En el documento se identifica como autoridad responsable a la Comisión de Quejas y Denuncias del ITE y se reclama expresamente la supuesta omisión de adoptar medidas contra Rivera.
El señalamiento ciudadano surge al comparar este procedimiento con los iniciados contra Alfonso Sánchez García. Los inconformes sostienen que las denuncias relacionadas con el alcalde capitalino con licencia avanzaron con mayor rapidez y terminaron en órdenes para retirar o blanquear propaganda, mientras que las quejas contra Rivera no habrían recibido el mismo impulso.
Para quienes presentaron la denuncia, esta diferencia en los tiempos y determinaciones alimenta la percepción de que no todos los aspirantes están siendo medidos con el mismo criterio. También solicitan que sean investigados los eventos encabezados por Ana Lilia Rivera en los que simpatizantes le han coreado expresiones como “gobernadora”, a fin de establecer si constituyen o no actos anticipados.
Los cuestionamientos se dirigen particularmente a Hermenegildo Neria Carreño por encabezar la Comisión de Quejas y Denuncias del organismo electoral.
Ante esta situación, los promoventes consideran que el Consejo General del ITE, encabezado por Emmanuel Ávila González, debe informar cuál es el estado procesal de las quejas, qué actuaciones se han realizado y por qué no se han emitido determinaciones equivalentes a las adoptadas en otros expedientes.
La documentación presentada acredita la recepción de la queja, sus ampliaciones y la posterior impugnación ante el Tribunal Electoral; sin embargo, por sí sola no demuestra que exista parcialidad o una falta ética. Para establecerlo sería necesario conocer íntegramente los expedientes, acuerdos, notificaciones, diligencias y plazos aplicados por la autoridad.
Ante esto, el denunciante pide que el presidente del ITE tome cartas en el asunto.
La Bestia Política mantiene abierto el derecho de réplica para todas las partes señaladas.
