Firma públicamente su Decálogo del Aspirante y entrega copias a medios de comunicación para que la ciudadanía pueda exigirle su cumplimiento
“No les estoy pidiendo que crean en mí; les estoy dando una herramienta para exigirme”, afirma.
En un mensaje político basado en la responsabilidad y la rendición de cuentas, Carlos Augusto Pérez Hernández firmó públicamente su Decálogo del Aspirante a Coordinador Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, y entregó una copia del documento a representantes de los medios de comunicación para que sus compromisos puedan ser conocidos, contrastados y, llegado el momento, exigidos por la ciudadanía.
“Antes de pedir confianza, asumo compromisos”, afirmó Carlos Augusto durante la conferencia de prensa, al señalar que la confianza ciudadana no se obtiene con discursos ni promesas, sino que se construye con congruencia, decisiones y resultados.
Ante los representantes de los medios, sostuvo que uno de los principales retos de la política es recuperar la confianza de las personas en quienes aspiran a representarlas.
“La confianza no se firma, se construye con decisiones, con coherencia, con humildad y con resultados.”
Como parte central del encuentro, Pérez Hernández estampó su firma en el documento y pidió a los periodistas conservarlo como una herramienta de escrutinio público.
“El día que yo incumpla cualquiera de estos principios, quiero que me lo recuerden. No les estoy pidiendo que crean en mí; les estoy dando una herramienta para exigirme.”
El Decálogo establece diez principios que, de acuerdo con Carlos Augusto, deberán orientar su participación en el proceso interno y su conducta política frente a la ciudadanía.
Entre ellos destaca el compromiso de respetar las reglas, evitar falsas expectativas, escuchar antes de decidir, privilegiar las ideas sobre los intereses personales, defender la unidad y mantener una comunicación responsable con la sociedad.
De manera particular, el quinto compromiso establece que no asumirá alianzas, acuerdos o compromisos con personas o grupos que coloquen intereses particulares por encima de los principios del movimiento.
“Mi compromiso será con los principios de la transformación, con nuestro movimiento y con el pueblo de Tlaxcala.”
Carlos Augusto también refrendó su postura a favor de un piso parejo para todas y todos los participantes, comenzando por él mismo, y afirmó que continuará respetando las normas y procedimientos establecidos por Morena, sin solicitar privilegios ni aceptar ventajas indebidas.
Pérez Hernández explicó que el Decálogo no surgió detrás de un escritorio, sino a partir de los recorridos y encuentros que ha sostenido en diferentes regiones del estado.
En esas conversaciones, dijo, ha encontrado una ciudadanía que exige menos promesas y mayor responsabilidad de quienes buscan participar en la vida pública.
Por ello, sostuvo que el documento no pretende ser una pieza de propaganda ni una declaración pasajera, sino un compromiso público que podrá ser revisado a lo largo del proceso.
“La ética no comienza el día en que se toma protesta; comienza desde el momento en que una persona decide aspirar a servir.”
Con esta acción, Carlos Augusto Pérez Hernández afirmó que su participación en el proceso interno estará marcada por la cercanía con la ciudadanía, el respeto a las reglas, la unidad del movimiento y la responsabilidad de responder por cada palabra y cada decisión.
LOS DIEZ COMPROMISOS:
- I. Seguiré diciendo la verdad.
- II. No generaré falsas expectativas.
- III. Participaré con respeto.
- IV. Seguiré respetando las reglas.
- V. No comprometeré los principios del movimiento.
- VI. Escucharé antes de decidir.
- VII. Pondré las ideas por encima de los intereses personales.
- VIII. Defenderé la unidad sin renunciar a mis convicciones.
- IX. Informaré con oportunidad y responsabilidad.
- X. Seguiré recorriendo el estado.
Al concluir la conferencia, Carlos Augusto evocó al reconocido orador tlaxcalteca José Muñoz Cota, al recordar una frase que, dijo, resume el sentido de su compromiso:
“El hombre es su palabra.”
Con la firma de este Decálogo, Carlos Augusto Pérez Hernández aseguró que su palabra queda puesta a consideración de la ciudadanía y que serán los hechos, y no solamente los discursos, los que permitan valorar su participación en este proceso.
