Demian Márquez | Campesinos y ejidatarios de municipios de la zona oriente de Tlaxcala acordaron con autoridades estatales y federales instalar mesas de trabajo para atender las afectaciones que, aseguran, ha provocado la falta de lluvias en sus cultivos y el presunto uso de cañones antigranizo por parte de algunas empresas de la región.
Esto tras haber realizado una pequeña manifestación en la cual estaban solicitando la intervención del gobierno ante esta problemática que está afectando cultivos de esa zona del estado.
Durante una reunión con el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, los productores expusieron pérdidas que, de acuerdo con sus primeros reportes, alcanzan hasta 80 por ciento de la producción en algunas áreas.
Entre sus principales demandas se encuentra revisar el uso de artefactos destinados a inhibir la precipitación, además de evaluar las condiciones de los pozos y el consumo de agua en la zona.
Como resultado del encuentro, representantes de dependencias estatales y federales se comprometieron a dar seguimiento a las peticiones.
Los campesinos informaron que habrá una nueva reunión el próximo lunes, en la que las autoridades deberán presentar los primeros avances y las acciones que se realizarán de manera conjunta con los ejidos afectados.
Los productores también solicitaron acceder al seguro agrícola y pidieron que la Secretaría de Impulso Agropecuario realice inspecciones en las parcelas para integrar un padrón confiable de daños.
Hasta el momento, señalaron que continúan recopilando información para determinar con precisión el número de campesinos, hectáreas y cultivos afectados; tan solo en una de las zonas se reportan alrededor de 3 mil hectáreas bajo evaluación.
Además de la sequía, los ejidatarios plantearon problemas relacionados con la disminución de los niveles de agua en algunos pozos y el deterioro de caminos rurales utilizados para trasladar cosechas.
También pidieron revisar el impacto que tienen las actividades de empresas agrícolas sobre los recursos naturales y reclamaron mayor participación de las comunidades en las decisiones sobre el uso del agua y la tierra.
Los representantes campesinos señalaron que mantendrán el diálogo con las autoridades y descartaron que su intención sea confrontarse con el gobierno.
Finalmente, afirmaron que buscan soluciones, acompañamiento y apoyos para evitar mayores pérdidas en el campo, mientras las mesas de trabajo permitan determinar las causas de las afectaciones y las medidas que deberán aplicarse.
