- Ejidatarios, productores, académicos y especialistas destacaron su trayectoria y propusieron proyectos para recuperar la productividad, proteger la propiedad social y fortalecer la soberanía alimentaria de Tlaxcala.
La Unión Campesina Democrática (UCD) y representantes de organizaciones, productores, académicos y especialistas del sector rural expresaron su respaldo a Ana Lilia Rivera Rivera para encabezar la coordinación estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional por Morena, al considerar que su trayectoria mantiene una relación cercana con las necesidades del campo tlaxcalteca.
Durante un encuentro con medios de comunicación, José Durán Vera, coordinador nacional de la UCD, sostuvo que el respaldo parte de la disposición de Rivera Rivera para establecer un diálogo con los distintos actores de la sociedad rural y construir, a partir de ello, una agenda de política pública para el sector primario.
El planteamiento pone en el centro a la propiedad social de la tierra, que en Tlaxcala representa una parte importante del territorio estatal.
La propuesta -expusieron- busca que ejidos y comunidades tengan un papel activo en el desarrollo productivo y que el gobierno transite de una función meramente reguladora hacia una participación más directa en la generación de valor.
Entre las prioridades señaladas se encuentran la producción y comercialización de granos básicos, particularmente maíz, trigo, avena y cebada, además de hortalizas, frutales y agaves.
También se planteó atender problemas como el incremento de los costos de los insumos, la volatilidad de los mercados, los efectos del cambio climático y el deterioro de los recursos naturales.
Uno de los proyectos expuestos fue el rescate del metepantle, sistema agrícola ancestral basado en la asociación de cultivos con maguey y que fue reconocido en 2025 por la FAO como patrimonio agrícola mundial.
Alfonso Contreras Sánchez, coordinador del proyecto en Tlaxcala, destacó que la iniciativa busca recuperar una práctica con beneficios productivos y ambientales, particularmente frente a la erosión de los suelos.
“El proyecto contempla la participación de productores y el acompañamiento técnico para recuperar semillas y cultivos asociados, además de impulsar una escuela campesina enfocada en el conocimiento y aprovechamiento del sistema”, destacó.
De acuerdo con los participantes, se trata también de preservar conocimientos agrícolas para las nuevas generaciones.
Desde el ámbito académico, representantes de la Universidad Autónoma Chapingo explicaron que se han desarrollado variedades de maíz con características orientadas a las condiciones actuales, como ciclos más cortos y mayor productividad; señalaron que la intención es que estos avances salgan de los espacios de investigación y lleguen efectivamente a las parcelas.
Alicia Sarmiento Sánchez, integrante del Grupo Vicente Guerrero y de la Asamblea de los Pueblos Indígenas por la Soberanía Alimentaria, vinculó el respaldo a Rivera con su participación en la construcción de la legislación estatal de protección al maíz nativo, impulsada desde organizaciones indígenas y campesinas.
El aprovechamiento del maguey ocupó otro de los puntos centrales; Cenobio Becerra, productor de Nanacamilpa y representante del grupo Pulmex, planteó ampliar la visión sobre esta planta más allá del pulque y el aguamiel, mediante el aprovechamiento de sus derivados y su incorporación como alternativa productiva y forrajera.
Los participantes coincidieron en que el campo tlaxcalteca enfrenta retos que requieren políticas de largo plazo y organización de los productores; por ello, plantearon que los programas públicos deben superar los apoyos aislados y avanzar hacia esquemas diferenciados de financiamiento, producción, comercialización y atención a los riesgos climáticos.
Las organizaciones señalaron que esperan que este diálogo se traduzca en propuestas concretas si Rivera Rivera obtiene la coordinación estatal.
