- El alcalde Sóstenes Esteban Bedolla Espinoza aseguró que las dos administraciones anteriores dejaron al municipio con problemas financieros que ahora deben ser atendidos.
Daniel Angulo | El ayuntamiento de Hueyotlipan arrastra una deuda de alrededor de 22 millones de pesos por laudos laborales, además de embargos y otros compromisos que, de acuerdo con el presidente municipal Sóstenes Esteban Bedolla Espinoza, son consecuencia de una mala administración de los gobiernos anteriores.
Durante la ceremonia de izamiento de bandera realizada este miércoles, el alcalde calificó las condiciones en las que recibió el Ayuntamiento como las de un “municipio masacrado”, expresión que posteriormente explicó en entrevista al referirse a las dificultades financieras y administrativas que enfrenta su gobierno.
Bedolla Espinoza sostuvo que los gobiernos anteriores no tuvieron el cuidado necesario para atender oportunamente los compromisos laborales, particularmente porque, antes de concluir la administración pasada, dejaron de cubrir salarios, situación que posteriormente derivó en demandas y laudos que ahora debe enfrentar el actual Ayuntamiento.
“Lo que nos está pegando son 22 millones de laudos laborales que están pendientes por pagar”, señaló.
El presidente municipal reconoció que resolver esta carga financiera no ha sido sencillo, pues se trata de obligaciones que deben atenderse sin comprometer todavía más las finanzas del municipio.
Explicó que su administración ha buscado solventar los adeudos de manera gradual, además de mantener diálogo con cada uno de los demandantes para encontrar alternativas que permitan disminuir la presión económica.
Afirmó que el problema heredado es de tal magnitud que tres años de administración no serían suficientes para recuperar por completo las condiciones en las que encontró al municipio, por lo que su gobierno ha tenido que concentrarse en atender las obligaciones pendientes y evitar que sigan creciendo.
En este contexto, el alcalde descartó que su administración pretenda generar nuevas cargas para las finanzas municipales mediante la basificación de trabajadores.
