Mariana LOVERA// A 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, Tlaxcala también tiene un nombre inscrito entre las víctimas de aquella tragedia que cambió al mundo: Martín Morales Zempoaltecatl, un joven originario de Santa Catarina Ayometla que murió mientras trabajaba en el restaurante Windows on the World, ubicado en lo más alto de la Torre Norte del World Trade Center, en Nueva York.
Martín tenía apenas 22 años. De acuerdo con los registros del National September 11 Memorial & Museum, había llegado a Nueva York en 1998, con la intención de aprender inglés, trabajar y reunir dinero suficiente para regresar a Tlaxcala y construir un patrimonio. Vivía con familiares en Elmhurst, Queens, y desempeñó distintos trabajos hasta que en el año 2000 consiguió empleo como asistente de cocina en Windows on the World.
El restaurante ocupaba los pisos 106 y 107 de la Torre Norte. La mañana del 11 de septiembre de 2001, Martín se encontraba trabajando en el piso 106 cuando el vuelo 11 de American Airlines impactó contra el edificio. Su ficha de búsqueda, elaborada después del atentado, señalaba su nombre, su edad, el lugar donde laboraba y el piso en el que se encontraba. Ese cartel hoy forma parte de la colección del Museo Memorial del 11-S.
*** De Tlaxcala salió con un sueño
Martín no había partido de Ayometla pensando en quedarse para siempre en Estados Unidos. Su familia relató años después que su propósito era ahorrar, regresar a casa y emprender un negocio.
Su hermano Delfino recordó que Martín quería volver a Tlaxcala para instalar un taller de costura, con la expectativa de que algún día se convirtiera en una maquiladora capaz de exportar prendas. Había trabajado durante poco más de tres años en Estados Unidos intentando alcanzar ese objetivo.
Pero aquella mañana de martes todo cambió.
En Santa Catarina Ayometla, sus padres, Mauricia y Crescencio, se enteraron de los ataques mientras observaban por televisión las imágenes de las Torres Gemelas. La noticia resultaba todavía más angustiante porque sabían que uno de sus hijos trabajaba precisamente dentro de aquel complejo.
Tras el derrumbe comenzó la búsqueda.
Familiares recorrieron hospitales y morgues de Nueva York con la esperanza de encontrarlo. Incluso The Washington Post documentó pocos días después del atentado que su primo Virgilio Morales lo buscaba sin resultados.
Los restos de Martín nunca pudieron ser plenamente recuperados. Su madre relató años después que la familia recibió una pequeña cantidad de tierra y materiales relacionados con la Zona Cero, mientras que en su vivienda conservaron recuerdos entregados en Estados Unidos, entre ellos una bandera con los nombres de las víctimas y una cruz elaborada con materiales provenientes de los restos de las Torres Gemelas.
*** El único tlaxcalteca identificado entre las víctimas
Registros retomados por autoridades mexicanas han señalado a Martín Morales como el único tlaxcalteca identificado entre las víctimas mortales del 11-S. Junto con él perdieron la vida otros trabajadores mexicanos procedentes de estados como Puebla y Morelos, varios de los cuales también laboraban en Windows on the World.
La publicación de Misión Política recuerda este 11 de septiembre que entre los mexicanos identificados se encontraban Antonio Javier Álvarez, Antonio Meléndez y Leobardo López Pascual, de Puebla; Juan Ortega Campos, de Morelos, y Martín Morales, de Tlaxcala.
Pero para Tlaxcala aquella tragedia mundial tiene un rostro particular.
Es el de un joven de Ayometla que emigró con la intención de trabajar unos años, ahorrar y regresar a casa; que terminó laborando a más de 400 metros de altura en uno de los restaurantes más famosos de Nueva York y que, a los 22 años, quedó atrapado en uno de los episodios más dolorosos de la historia contemporánea.
Veinticinco años después, el nombre de Martín Morales Zempoaltecatl sigue uniendo a Santa Catarina Ayometla, Tlaxcala, con la memoria de la Zona Cero de Nueva York.
