Mariana LOVERA // El Gobierno de Tlaxcala rechazó que una activista haya sido retenida dentro del Centro de Reinserción Social (Cereso) de la capital, y atribuyó el incidente a un desacuerdo surgido durante el proceso de ingreso al inmueble, entre Iván Sánchez de la Torre, director del Centro de Reinserción Social de La Loma Xicohténcatl y la denunciante.
La postura oficial fue fijada por el coordinador de Comunicación del Gobierno estatal, Antonio Martínez Velázquez, quien sostuvo que la mujer no estuvo encerrada y que en ningún momento se le impidió abandonar las instalaciones.
De acuerdo con la explicación ofrecida por el funcionario, el conflicto comenzó cuando la visitante acudió al centro penitenciario y se le notificó que no podía ingresar con la vestimenta que llevaba. Después de salir del lugar para realizar un cambio de ropa, regresó al Cereso para continuar con su visita.
Sin embargo, durante su retorno se presentó una nueva diferencia con el personal de seguridad, debido a que la activista comenzó a utilizar su teléfono celular para realizar grabaciones en el área de acceso. La autoridad señaló que existen restricciones para el uso de estos dispositivos en determinadas zonas del centro penitenciario.
A ello se habría sumado la falta del documento requerido para acreditar su ingreso, por lo que los responsables del área le solicitaron retirarse del lugar. El funcionario indicó que, ante una eventual negativa, se le habría advertido sobre la posibilidad de ser presentada ante un juez calificador.
Martínez Velázquez explicó que la percepción de que la mujer permaneció encerrada pudo derivarse del propio sistema de seguridad del Cereso, donde las puertas y rejas se mantienen cerradas y son abiertas de manera controlada para evitar riesgos al interior.
El Gobierno estatal sostuvo así que no existió una privación ilegal de la libertad, sino una situación relacionada con las normas de seguridad que rigen el acceso y permanencia de visitantes.
El funcionario pidió una disculpa, y agregó que lamentaba que la activista hubiera podido sentirse vulnerada durante el episodio, aunque defendió el actuar del personal penitenciario y la aplicación de las medidas establecidas para quienes ingresan al centro.
El caso ocurre en medio de señalamientos públicos realizados por la quejosa, así como por la activista Yeny Chárrez en sus redes sociales.
