Ángelo Gutiérrez Hernández | Presidente del Comité Directivo Estatal del PAN en Tlaxcala
La fortaleza de Acción Nacional está en la gente y en el trabajo que somos capaces de realizar juntos. Los nombres tienen responsabilidades y las aspiraciones merecen respeto, pero ningún proyecto personal puede estar por encima del compromiso con Tlaxcala.
Después de nuestros encuentros de organización en los tres distritos electorales federales, esa convicción se fortalece. Hay mujeres, hombres y jóvenes dispuestos a participar, escuchar a sus comunidades y asumir una tarea que exige mucho más que aparecer en una boleta: prepararse para servir y responder por sus decisiones.
En Huamantla, la participación de aspirantes de los 19 municipios del Distrito Federal 1 mostró el valor de esa organización. Junto con Miriam Martínez Sánchez, coordinadora estatal para la Defensa de la Patria, Familia y Libertad, encontramos voluntad para construir una alternativa desde las necesidades de las familias.
Nuestra obligación es convertir esa voluntad en propuestas viables y liderazgos responsables.
Manuel Gómez Morin recordó que Acción Nacional no era una tarea de un día, sino una “brega de eternidad”. Esa enseñanza exige constancia: el compromiso ciudadano debe sostenerse antes, durante y después de las elecciones.
Por eso seguimos recorriendo las comunidades, fortaleciendo las coordinaciones municipales y distritales y escuchando casa por casa. Cada encuentro debe ayudarnos a comprender dónde falla la atención pública, qué necesitan los productores, qué obstáculos enfrentan los jóvenes y por qué tantas familias reclaman seguridad y tranquilidad.
La confianza se construye cuando escuchar tiene consecuencias: una gestión atendida, una propuesta sustentada, una autoridad que cumple.
Queremos competir y ganar en 2027. Esa aspiración nos obliga a demostrar capacidad para gobernar. Tlaxcala necesita instituciones que funcionen, recursos públicos administrados con honestidad y decisiones que puedan explicarse y evaluarse.
El ideal panista de una “patria ordenada y generosa” debe expresarse en la vida cotidiana con servicios públicos dignos, oportunidades de desarrollo y respeto a la libertad de cada persona. Así lo recoge nuestra tradición política.
Las candidaturas tendrán que estar a la altura de esa exigencia. Quien aspire a representar a una comunidad debe conocerla, trabajar con ella y aceptar que el cargo implica rendir cuentas. La preparación, la trayectoria y el compromiso social deben orientar nuestras decisiones.
Las puertas del PAN están abiertas a quienes quieran aportar. Construir unidad significa reconocer capacidades distintas, discutir con respeto y acordar un rumbo común. También significa entender que gobernaremos para toda la sociedad, incluidas las personas que piensan diferente.
Frente a las disputas por la sucesión, nuestra responsabilidad es ofrecer certidumbre sobre el futuro de Tlaxcala. Tenemos que explicar cómo mejorar la seguridad, fortalecer la economía y garantizar servicios que respondan a las familias.
Los nombres ocuparán su lugar cuando corresponda. Desde ahora, el trabajo tiene que hablar por todos nosotros.
Patria, Familia y Libertad.
