- Tras las manifestaciones por presuntas irregularidades administrativas, acoso laboral y falta de recursos, un grupo de trabajadores del plantel aseguró que los inconformes no representan a toda la comunidad laboral y pidió privilegiar la continuidad de las clases.
Mariana LOVERA// El conflicto que enfrenta el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTis) No. 03 de Tlaxcala evidenció diferencias entre integrantes de su personal, luego de que docentes, administrativos y trabajadores de servicios difundieran un comunicado para deslindarse de las protestas y señalamientos realizados este martes contra la administración del plantel.
El pronunciamiento surge después de que docentes y padres de familia se manifestaran en las instalaciones ubicadas en La Loma Xicohténcatl, para exigir una auditoría, transparencia en el manejo de recursos y atención a denuncias de presunto hostigamiento laboral, discriminación y deficiencias en la infraestructura educativa.
Sin embargo, el documento difundido por otro sector del personal establece que las acciones emprendidas por los manifestantes no cuentan con el respaldo de todos los trabajadores de la institución.
“Este grupo no representa a la totalidad de la base trabajadora del plantel. Sus declaraciones y decisiones no constituyen una postura compartida por todos”, señala el comunicado.
Los firmantes sostienen que no autorizaron a los inconformes a hablar en su nombre y rechazan cualquier intento de presentar las demandas de un sector como una posición generalizada de la comunidad laboral.
Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es el rechazo a las acciones que puedan obstaculizar el servicio educativo, así como a posibles actos de hostigamiento, intimidación o descalificación contra trabajadores que no compartan las posturas de los manifestantes.
El personal que suscribe el documento reconoce el derecho de sus compañeros a expresar inconformidades y solicitar investigaciones, pero considera que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo y los procedimientos institucionales.
Asimismo, manifiesta su rechazo a cualquier presión o incitación para involucrar a estudiantes en conflictos laborales o acciones contra integrantes del plantel.
“Los alumnos merecen un entorno seguro, respetuoso y centrado en su formación”, subraya el documento.
La controversia comenzó con una movilización en la que docentes y padres de familia exigieron investigar presuntas irregularidades relacionadas con la administración de Virginia Tlecuitl Flores.
Entre las inconformidades destacan cuestionamientos sobre el manejo de cuotas escolares, falta de materiales para talleres y laboratorios, deterioro de instalaciones y denuncias de supuesto acoso laboral.
También participaron integrantes de la comunidad del Centro de Atención para Estudiantes con Discapacidad (CAED), quienes denunciaron presuntas condiciones de discriminación, deficiencias de accesibilidad y falta de claridad sobre los recursos destinados a la atención de sus estudiantes.
De acuerdo con los reportes de la manifestación, los inconformes también solicitaron esclarecer el destino de tres vehículos presuntamente asignados al CAED, así como la supuesta desaparición de cuatro computadoras portátiles, un proyector y una pantalla.
Estas acusaciones permanecen como señalamientos de los manifestantes y requieren investigaciones para determinar su veracidad y establecer posibles responsabilidades.
*** Un conflicto con antecedentes
Las inconformidades en el CBTis 03 no son nuevas. En noviembre de 2024, estudiantes y padres de familia denunciaron presuntos actos de corrupción, acoso y deficiencias en el equipamiento escolar durante una administración anterior.
Más recientemente, en septiembre de 2026, padres de estudiantes con discapacidad expresaron preocupación por los espacios utilizados por el CAED. Ante esa situación, el secretario de Educación Pública de Tlaxcala, José Alonso Trujillo Domínguez, manifestó disposición para escuchar las demandas y buscar una solución.
*** Piden anteponer el derecho a la educación
En su pronunciamiento de este martes, el grupo de trabajadores que se deslindó de las protestas insistió en que ningún conflicto laboral debe afectar la formación académica de los estudiantes.
“Nos debemos a nuestros alumnos y al servicio educativo. Ningún interés particular ni conflicto laboral justifica obstaculizar su educación”, establece el comunicado.
