Miriam Esmeralda Martínez Sánchez, coordinadora estatal para la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, lanzó un duro señalamiento contra el modelo federal de IMSS-Bienestar, al afirmar que ha fallado en garantizar medicamentos suficientes y atención oportuna para las familias tlaxcaltecas. Advirtió que, cuando Acción Nacional gobierne el estado, impulsará las acciones jurídicas necesarias para cancelar el convenio y devolver a Tlaxcala la responsabilidad directa sobre los servicios de salud transferidos. “No vamos a darle un cheque en blanco a la Federación mientras nuestros pacientes enfrentan el desabasto, nuestros médicos trabajan sin los insumos necesarios y las familias pagan las consecuencias. La salud de los tlaxcaltecas no puede seguir siendo rehén de un modelo que no está dando resultados”, sostuvo.
En conferencia de prensa celebrada este lunes en la sede estatal del Partido Acción Nacional, acompañada por coordinadores distritales y municipales, sostuvo que las denuncias del personal sanitario y las dificultades de las familias para obtener tratamientos obligan a revisar las decisiones que dieron origen a la centralización de los servicios.
“No se trata de darle un cheque en blanco a la Federación para que administre la salud de Tlaxcala, sin que los resultados estén a la altura de lo prometido”, expresó.
Martínez Sánchez señaló que las consecuencias del desabasto recaen directamente en los pacientes, quienes deben comprar medicamentos con recursos propios, recorrer farmacias o enfrentar interrupciones en sus tratamientos.
Subrayó que las deficiencias no deben atribuirse al personal médico y de enfermería, que enfrenta diariamente la demanda de atención sin disponer, en muchos casos, de las herramientas necesarias.
“La atención médica se cumple cuando el paciente recibe su tratamiento completo, no cuando el gobierno presenta solamente un informe”, puntualizó.
La legisladora cuestionó que la existencia de hospitales y unidades médicas no siempre se traduzca en servicios efectivos, pues la infraestructura requiere especialistas, equipos funcionando, material de curación y abastecimiento permanente.
Adelantó que esta semana presentará un exhorto ante el Congreso local para solicitar al Ejecutivo estatal la revisión del convenio y de las alternativas legales para recuperar capacidades estatales de atención. Precisó que cualquier cambio deberá garantizar financiamiento, personal, medicamentos, derechos laborales y continuidad de los tratamientos.
“No se puede corregir un problema creando otro ni dejar a los pacientes en medio de una disputa entre gobiernos”, advirtió.
Como parte de esta propuesta, demandó al Gobierno del Estado y a la Secretaría de Saludo evaluar públicamente el convenio, detallando recursos transferidos, responsabilidades asumidas y resultados obtenidos.
Además de informar el abasto por hospital y centro de salud, con las claves faltantes y los plazos para reponerlas; publicar datos sobre recetas surtidas completas y tratamientos interrumpidos, para conocer la atención que efectivamente recibe la población.
También demandó revisar la operación de equipos, plazas y servicios, y atender las demandas laborales del personal sanitario sin represalias; transparentar las compras extraordinarias y el destino del presupuesto, con responsables, plazos y mecanismos de seguimiento y estudiar seriamente la terminación del convenio, si la evaluación y las vías legales lo justifican, mediante una transición que proteja a pacientes y trabajadores.
“Los convenios son instrumentos, no son fines en sí mismos. Si no están dando los resultados esperados, deberían revisarse jurídicamente y, cuando proceda, cambiarse”, concluyó.
