• “Se acabó el nepotismo y la reelección, no más corrupción, vamos por la democracia. Con el pueblo todo y sin el pueblo nada. ¡Qué viva la Presidenta Claudia Sheinbaum! ¡Viva la Cuarta Transformación!, expresó en la máxima tribuna Ray Vázquez.

El Diputado Federal por Tlaxcala, Ray Vázquez Conchas, cimbró la Cámara de Diputados, al hacer escuchar su voz en contra de la oposición y dejar en claro que con la iniciativa enviada por la Presidencia se acabó el nepotismo y la reelección, no más corrupción en México.

“Reconociendo la grandeza de quien enarbola la dignidad de la patria, quien presentara esta iniciativa, es la doctora Claudia Sheinbaum, mujer que hoy pisa y pisa fuerte; no como los gobiernos de un pasado que hicieron simulación con palabras y en los hechos no les alcanzó, porque fueron revocados por el pueblo por las malas prácticas”, expresó en la máxima tribuna del país que desencadenó en aplausos por el Grupo Parlamentario de Morena y aliados.
El Legislador tlaxcalteca recordó que hubo una presidencia que quería impulsar a su pareja para seguir con el nepotismo y seguir controlando la corrupción, pero ahora, es un tiempo de valor, de reconocer y de demostrar que quien manda hoy es el pueblo; el cual, está representado por la mayoría y cuyos sentimientos están en el Congreso de la Unión.

“A esos alfiles que mandan ya con los dientes chimuelos no les alcanzó el hueso para seguir royendo. Hoy quiero manifestar que se acabó el nepotismo y también la reelección, no más corrupción, vamos por la democracia, con el pueblo todo y sin el pueblo nada. ¡Qué viva la Presidenta Claudia Sheinbaum! ¡Viva la Cuarta Transformación!

En su reciente intervención, en lo general y en lo particular, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen con proyecto de decreto que reforma y adiciona los artículos 55, 59, 82, 115, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para prohibir la reelección consecutiva y el nepotismo electoral.

El dictamen a la minuta, que se deriva de una iniciativa impulsada por la Presidenta de la República, fue turnado a las legislaturas de los estados y de la Ciudad de México para sus efectos constitucionales.

El dictamen prohíbe la reelección inmediata para los cargos de diputaciones, senadurías, Presidencia de la República, gubernaturas, diputaciones locales, presidencias municipales, regidurías, sindicaturas, jefatura de gobierno, alcaldías y concejalías.

De esta manera, se establece que el “nepotismo electoral” se señala como requisito de las personas que busquen participar para un cargo de elección popular no tengan o no haya tenido en los últimos tres años anteriores al día de la elección, un vínculo de matrimonio, o concubinato o unión de hecho, o de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta sin limitación de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado o de afinidad hasta el segundo grado.

El nepotismo electoral será aplicable, a partir de los procesos electorales, tanto federales como locales, a celebrarse en 2030 y la prohibición de reelección de las personas servidoras públicas tendrá efecto en los procesos electorales federales y locales de 2030.

Es así como el Parlamentario de Morena, Ray Vázquez Conchas, le dice “sí a la democracia” del país y de su estado, Tlaxcala.

 

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.