Mariana LOVERA |  Ante el alarmante aumento de accidentes viales fatales que involucran a jóvenes motociclistas, la diputada local de Morena, Madai Pérez Carrillo, presentó una iniciativa ante el Congreso del estado para reformar la Ley de Movilidad de Tlaxcala. El objetivo central es establecer un marco normativo robusto que regule el uso de este vehículo, cuyo crecimiento ha sido exponencial en los últimos años.

La legisladora morenista basó su propuesta en datos oficiales que reflejan la nueva realidad de la movilidad en la entidad. Según el Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027, en Tlaxcala existen más de 28 mil hogares que utilizan una motocicleta como principal medio de transporte, lo que beneficia a más de 122 mil personas. Actualmente, el parque vehicular de este tipo asciende a 53 mil 175 unidades, la mayoría de uso particular.

Pérez Carrillo advirtió que este auge no ha ido acompañado de una legislación adecuada, lo que ha derivado en un grave problema de seguridad vial. «El incremento de motocicletas no ha sido correspondido con un marco normativo suficiente que proteja la integridad de los conductores y sus acompañantes», señaló.

Citando estadísticas del INEGI, la diputada subrayó que los siniestros viales en Tlaxcala han aumentado de manera preocupante, con consecuencias desproporcionadas para los motociclistas, especialmente aquellos en edad juvenil, quienes resultan con lesiones graves o pierden la vida.

La iniciativa presentada busca atacar el problema desde distintos frentes y contempla medidas específicas como:

· Seguridad activa y pasiva: Hacer obligatorio el uso de casco certificado bajo normas oficiales y establecer la prohibición de que viajen menores de 12 años que no puedan sujetarse por sí mismos.
· Responsabilidad y capacidad: Limitar el número de pasajeros a lo estrictamente señalado en el diseño de fábrica y exigir la contratación de un seguro de responsabilidad civil específico para estos vehículos.
· Profesionalización: Implementar la certificación obligatoria de competencias de conducción para garantizar que los motociclistas tengan las habilidades mínimas para circular.
· Supervisión y sanciones: Crear un sistema de inspección técnica vehicular periódica, acompañado de un régimen de sanciones proporcionales y medidas preventivas.
· Restricciones viales y de uso: Prohibir de manera expresa la circulación de motocicletas en carreteras de alta velocidad, así como su utilización para el servicio de transporte público de pasajeros a través de plataformas digitales.

La diputada morenista enfatizó que la reforma no pretende criminalizar a los conductores, sino todo lo contrario: «Buscamos un enfoque integral que combine la prevención, la educación y, en su caso, la sanción. La meta es proteger la vida de los jóvenes, reducir la mortalidad y, con ello, disminuir el fuerte gasto público que generan los siniestros viales. Queremos construir una nueva cultura de movilidad responsable en Tlaxcala».

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.