La imagen que circuló este fin de semana con cuatro aspirantes a la Coordinación Estatal de Defensa de la Transformación en Tlaxcala no fue una simple postal política. Fue un mensaje. Y como todo mensaje en política, abrió más preguntas que respuestas.

En la fotografía aparecen Ana Lilia Rivera, Alfonso Sánchez García, Raymundo Vázquez Conchas y Carlos Augusto Pérez Hernández. Cuatro nombres con estructura, presencia mediática y aspiraciones claras rumbo a la sucesión de 2027. Pero no eran los únicos inscritos. Entonces, ¿por qué ellos? ¿Qué pasó con los otros siete aspirantes que también levantaron la mano? ¿Fueron descartados, no cumplieron requisitos o simplemente ya no resultaron útiles para la foto?

Hasta ahora, nadie ha explicado con claridad. Y la percepción es inevitable: Morena parece haber reducido la competencia interna a cuatro finalistas. Si eso ocurrió, el partido tendría que informar quién tomó la decisión, bajo qué criterios y cuándo fueron notificados los excluidos. Porque una fotografía política nunca es inocente. Mucho menos cuando reúne solo a quienes podrían disputar la candidatura al gobierno estatal.

¿Ya están definidos los finalistas? ¿O fue apenas un encuentro informal sin efectos en el proceso? Si la Comisión Nacional de Elecciones no ha emitido dictamen, Morena cometió un error: permitió una imagen que adelanta resultados, alimenta sospechas y coloca al resto como aspirantes de relleno. Y si la decisión ya está tomada, la omisión es todavía más grave: ¿por qué no se ha informado públicamente?

La convocatoria habla de procedimientos, paridad y transparencia. Pero en Tlaxcala el proceso parece conducirse entre reuniones reservadas, señales políticas y fotografías que dicen más que los comunicados oficiales. ¿Dónde quedó la transparencia que Morena exige hacia afuera y olvida hacia adentro?

El problema no termina en la selección. Morena también tendrá que lidiar con las divisiones internas que ya son visibles. Alfonso Sánchez García cuenta con respaldo de operadores ligados al gobierno estatal. Ana Lilia Rivera conserva una estructura propia que difícilmente aceptará quedar fuera sin dar batalla. Raymundo Vázquez y Carlos Augusto Pérez también buscarán negociar posiciones y defender espacios. Y los excluidos de la fotografía podrían sentirse marginados antes de que exista resolución formal.

¿Qué hará Morena con quienes no resulten favorecidos? ¿Los integrará en un proyecto de unidad o les pedirá disciplina después de cerrarles la puerta? Porque las heridas locales no se borran con una foto en la que todos levantan la mano. El verdadero reto no será elegir candidato, sino evitar que los derrotados trabajen en contra, simulen respaldo o migren al Verde o al PT. Y ojo: ambos aliados ya tienen cartas propias, Salvador Santos Cedillo y Yordana Garay Loredo. Si Morena excluye sin explicaciones, podría terminar fortaleciendo a sus propios socios convertidos en competidores.

La fotografía de los cuatro quizá fue solo un encuentro político. Pero también pudo ser el primer aviso de que la selección ya comenzó y que algunos nombres quedaron fuera antes de recibir notificación. Morena debe aclarar si esos cuatro son los finalistas, explicar criterios y transparentar cada etapa. De lo contrario, el discurso de unidad chocará con la realidad de imposiciones y cuotas.

Las cartas parecen estar echadas. Falta saber si Morena logrará sentar a todos en la misma mesa o si la candidatura de 2027 será el punto de ruptura de un movimiento que ya muestra demasiadas fracturas.

Por cierto, vaya error del alcalde capitalino Alfonso al recortar en su comunicado la foto de Ana Lilia y Carlos Augusto. Un riesgo innecesario que solo alimenta suspicacias y le echa gasolina al fuego. Las redes no se lo perdonaron.

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LA CAMINERA…El papelón del secretario de Turismo.

Las redes sociales le jugaron una mala pasada a Fabricio Mena Rodríguez. Una captura atribuida al secretario exhibe un presunto operativo territorial con metas por sección electoral, visitas casa por casa y entrega de evidencias. El mensaje no menciona a Alfonso Sánchez, pero la cercanía pública entre ambos encendió las sospechas. Mientras el funcionario guarda silencio, queda la pregunta incómoda: ¿qué relación tiene Turismo con una operación organizada bajo criterios electorales?

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AHORA SÍ, LA ÚLTIMA Y NOS VAMOS…La carrera que perdió el color.

Lo ocurrido en la 4.ª Carrera de Colores de Huamantla dejó una imagen lamentable: un adulto mayor terminó en el suelo tras ser empujado por personal de la empresa encargada del evento. Impedir el paso a quienes no estaban inscritos nunca justifica la violencia, mucho menos contra una persona de la tercera edad. Zona T deberá explicar la actuación de su personal y las autoridades municipales, aunque aseguren que solo brindaron apoyo logístico. En un evento familiar, el respeto y la seguridad deben estar por encima de cualquier brazalete o interés privado. La indignación ciudadana es comprensible; ahora falta saber si habrá consecuencias.

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