La recuperación llega tras tocar fondo en la aprobación.
Redacción/ La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, cerró diciembre de 2025 con un 56.2 por ciento de aprobación ciudadana, de acuerdo con el estudio más reciente de Demoscopía Digital publicada este 7 de diciembre. El dato revela que su administración logró frenar la caída que venía arrastrando, luego de haber descendido hasta loas últimos lugares del ranking nacional de gobernadores.
Sin embargo, la gráfica de tracking mensual deja ver que la recuperación no fue inmediata, ni sólida. Entre abril y agosto de 2025, la aprobación de la mandataria se mantuvo en una franja crítica, con registros de 48.2, 44.3, 41.4, 42.8 y 41.4 por ciento, reflejando un periodo prolongado de desgaste político y baja percepción ciudadana.
Fue hasta septiembre cuando se observa un primer punto de contención, al subir a 48.7 por ciento, seguido de un repunte gradual en octubre (51.2%), noviembre (52.8%) y finalmente diciembre (56.2%), su nivel más alto del año. La tendencia confirma que el gobierno estatal logró detener la inercia negativa, pero solo después de varios meses en números bajos.
La lectura política del comportamiento mensual es clara: el cierre de 2025 muestra una recuperación técnica, más asociada a la estabilización del desgaste que a un crecimiento estructural del respaldo ciudadano. La mandataria sale del año con mejores números, pero tras haber tocado uno de sus puntos más vulnerables desde el inicio de su administración.
En el contexto de la antesala del proceso sucesorio rumbo a 2027, los datos indican que el principal desafío del gobierno estatal no es ya evitar el desplome, sino demostrar que el repunte de los últimos meses no es solo coyuntural, sino el inicio de una narrativa política más sólida, algo que aún está por verse.
En el ranking nacional de aprobación de gobernadores correspondiente a diciembre de 2025, la mandataria tlaxcalteca Lorena Cuéllar Cisneros se ubicó en el lugar 15 a nivel nacional, con un 56.2 por ciento de aprobación. La posición confirma que, si bien logró salir de los últimos lugares del comparativo —tras haber descendido previamente hasta el sitio 41—, su recuperación la coloca a media tabla, lejos de los primeros diez gobernadores mejor evaluados del país y sin consolidarse aún entre los perfiles con mayor respaldo ciudadano.

