{"id":80074,"date":"2026-07-26T09:54:03","date_gmt":"2026-07-26T15:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/?p=80074"},"modified":"2026-07-26T09:54:03","modified_gmt":"2026-07-26T15:54:03","slug":"la-educacion-digital-inicia-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/?p=80074","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n digital inicia en casa."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Ana Lilia Rivera Rivera | <\/strong><\/em>La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica ha transformado nuestra forma de vivir, aprender y relacionarnos. En apenas unos a\u00f1os, los dispositivos m\u00f3viles y las redes sociales pasaron de ser herramientas complementarias a convertirse en una presencia permanente en la vida cotidiana, especialmente entre ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes. Este cambio representa enormes oportunidades para el acceso al conocimiento, la creatividad y la comunicaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n plantea riesgos que como sociedad no podemos ignorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las familias, las escuelas y las instituciones enfrentan un reto in\u00e9dito, que es acompa\u00f1ar a las nuevas generaciones en un entorno digital que evoluciona m\u00e1s r\u00e1pido que nuestras propias capacidades para comprenderlo. No basta con reconocer los beneficios de la tecnolog\u00eda, tambi\u00e9n debemos asumir la responsabilidad de prevenir sus efectos negativos cuando el uso excesivo o sin orientaci\u00f3n afecta el desarrollo emocional, la convivencia familiar, el aprendizaje o incluso la salud mental de nuestras infancias y juventudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello celebro la decisi\u00f3n de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de convocar a foros regionales para construir, mediante el di\u00e1logo y el consenso, una propuesta que permita regular el uso de plataformas digitales y redes sociales entre ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comparto plenamente su visi\u00f3n de que no se trata de regular por regular, sino de abrir una discusi\u00f3n nacional que involucre a madres y padres de familia, docentes, especialistas, empresas tecnol\u00f3gicas, legisladores y, por supuesto, a las propias juventudes. El prop\u00f3sito no es otro sino construir acuerdos que fortalezcan la educaci\u00f3n digital, lo mismo que promover un uso responsable de la tecnolog\u00eda y proteger el inter\u00e9s superior de la ni\u00f1ez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, es necesario reconocer que ninguna ley ser\u00e1 suficiente si no va acompa\u00f1ada de una verdadera educaci\u00f3n digital. Regular las plataformas es importante, pero a\u00fan m\u00e1s lo es que las madres y los padres cuenten con informaci\u00f3n para comprender qu\u00e9 ocurre cuando una ni\u00f1a, un ni\u00f1o o un adolescente permanece durante ocho o m\u00e1s horas al d\u00eda frente a una pantalla. Diversos estudios han advertido que el uso excesivo de dispositivos puede afectar el desarrollo emocional, la capacidad de concentraci\u00f3n, el descanso, la convivencia y la pr\u00e1ctica de actividades f\u00edsicas, culturales y recreativas que son fundamentales para un crecimiento integral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n debemos reflexionar sobre lo que sucede al interior de nuestros hogares, pues cada vez es m\u00e1s frecuente encontrar familias reunidas f\u00edsicamente, pero separadas por la pantalla de un tel\u00e9fono celular. Madres, padres e hijos comparten el mismo espacio, aunque no necesariamente conviven entre s\u00ed. Esa realidad modifica la comunicaci\u00f3n, debilita los v\u00ednculos afectivos y limita el di\u00e1logo cotidiano, que sigue siendo el principal instrumento para formar valores, fortalecer la confianza y acompa\u00f1ar el desarrollo de nuestras hijas e hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, cualquier esquema de regulaci\u00f3n debe traducirse tambi\u00e9n en una estrategia nacional de educaci\u00f3n digital que involucre a las familias, las escuelas, las instituciones p\u00fablicas y las propias plataformas tecnol\u00f3gicas. S\u00f3lo as\u00ed lograremos que la tecnolog\u00eda sea una herramienta para ampliar oportunidades y no un factor que profundice el aislamiento, la desinformaci\u00f3n o la p\u00e9rdida de la convivencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La regulaci\u00f3n no significa censura ni representa un obst\u00e1culo para la innovaci\u00f3n. Por el contrario, significa reconocer que los derechos de la infancia tambi\u00e9n existen en el mundo digital. As\u00ed como protegemos a nuestras ni\u00f1as y ni\u00f1os en los espacios p\u00fablicos, debemos garantizar que internet sea un entorno m\u00e1s seguro, libre de violencia, explotaci\u00f3n, manipulaci\u00f3n y contenidos que vulneren su desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Cuarta Transformaci\u00f3n ha demostrado que las mejores decisiones son aquellas que nacen del di\u00e1logo con el pueblo. Por ello estoy convencida de que este proceso seguir\u00e1 ese mismo camino. Escuchar, debatir y construir acuerdos permitir\u00e1 contar con una legislaci\u00f3n moderna, leg\u00edtima y eficaz, pero, sobre todo, contribuir\u00e1 a formar una generaci\u00f3n que aproveche las ventajas de la tecnolog\u00eda sin perder aquello que ninguna pantalla podr\u00e1 sustituir: la convivencia familiar, la solidaridad, el pensamiento cr\u00edtico y los valores que fortalecen nuestra vida en comunidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Lilia Rivera Rivera | La revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica ha transformado nuestra forma de vivir, aprender y relacionarnos. En apenas unos a\u00f1os, los dispositivos m\u00f3viles y las redes sociales pasaron de ser herramientas complementarias a convertirse en una presencia permanente en la vida cotidiana, especialmente entre ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes. 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