{"id":90475,"date":"2026-10-27T18:33:30","date_gmt":"2026-10-28T00:33:30","guid":{"rendered":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/?p=90475"},"modified":"2026-10-27T18:33:30","modified_gmt":"2026-10-28T00:33:30","slug":"entre-ruinas-y-algoritmos-naza-reconocer-acreditar-o-desmentir-lo-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/?p=90475","title":{"rendered":"Entre ruinas y algoritmos | Naza. Reconocer, acreditar o desmentir lo humano."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><i><strong>Por Arturo J. Mart\u00edn<\/strong> | <\/i><\/em>En un mundo ideal, quiz\u00e1 no tendr\u00edamos que estar recomendando asistir a las salas de cine para ver <em><i>NAZA<\/i><\/em>. Y, sin embargo, en las pocas salas que se atreven a proyectarla, el simple acto de ocupar una butaca adquiere una dimensi\u00f3n pol\u00edtica: romper, aunque sea moment\u00e1neamente, el cerco medi\u00e1tico que administra lo visible, jerarquiza el sufrimiento y determina qu\u00e9 vidas merecen nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><i>NAZA<\/i><\/em>\u00a0(2026), documental dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor, reconstruye, mediante los testimonios de 24 integrantes del ej\u00e9rcito y los servicios de inteligencia israel\u00edes, los mecanismos de vigilancia, identificaci\u00f3n de objetivos y autorizaci\u00f3n de ataques que han acompa\u00f1ado la devastaci\u00f3n de Gaza desde octubre de 2023. Su t\u00edtulo remite a una expresi\u00f3n militar utilizada para referirse a los llamados \u00abda\u00f1os colaterales\u00bb: esa operaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica mediante la cual la muerte de civiles deja de representar una tragedia humana para convertirse en una variable susceptible de c\u00e1lculo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un mundo ideal, insisto, no tendr\u00edamos por qu\u00e9 estar invitando a presenciar un documental sobre uno de los mayores horrores humanitarios de nuestro tiempo. Mucho menos uno en el que la inteligencia artificial aparece integrada en los procedimientos que permiten clasificar, vigilar y convertir seres humanos en posibles objetivos militares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo profundamente perturbador en <em><i>NAZA<\/i><\/em>\u00a0que me remite inevitablemente a <em><i>The Zone of Interest<\/i><\/em>\u00a0(Jonathan Glazer, 2023). En aquella pel\u00edcula, una familia alemana disfruta de las peque\u00f1as satisfacciones de la vida burguesa mientras, al otro lado del muro de su jard\u00edn, funciona la maquinaria de exterminio de Auschwitz. El horror no necesita ocupar el centro de la imagen. Basta con saber que ocurre a unos cuantos metros, mientras alguien riega las flores, prepara la cena o se preocupa por el futuro de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em><i>NAZA<\/i><\/em>, esa misma disociaci\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n tecnol\u00f3gica particularmente siniestra. Ya no se trata \u00fanicamente de la proximidad espacial entre la normalidad y el exterminio, sino de su convivencia dentro de una misma rutina laboral. Alguien puede salir a comer con sus amigos, regresar a casa, estudiar psicolog\u00eda, preocuparse por sus relaciones sentimentales y presentarse puntualmente al d\u00eda siguiente en una oficina de inteligencia para participar, mediante una pantalla, en decisiones que terminan con la vida de personas a las que nunca conocer\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese universo aparece <em><i>Lavender<\/i><\/em>, el sistema de an\u00e1lisis de datos utilizado por la inteligencia militar israel\u00ed y se\u00f1alado por investigaciones period\u00edsticas y testimonios como parte de los procedimientos de identificaci\u00f3n de presuntos militantes palestinos. Aunque las autoridades israel\u00edes niegan que el sistema determine aut\u00f3nomamente los objetivos de ataque, las revelaciones plantean una pregunta mucho m\u00e1s inquietante: \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando la decisi\u00f3n humana de matar comienza a organizarse alrededor de clasificaciones producidas algor\u00edtmicamente?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La distancia entre quien pulsa un bot\u00f3n y quien muere al otro lado de la pantalla no es \u00fanicamente geogr\u00e1fica. Es, sobre todo, moral, burocr\u00e1tica y tecnol\u00f3gica. La responsabilidad se distribuye entre bases de datos, protocolos, superiores jer\u00e1rquicos y sistemas de clasificaci\u00f3n hasta volverse casi imperceptible. Nadie necesita reconocerse como verdugo cuando puede describirse como un simple operador que cumple eficientemente su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hannah Arendt probablemente reconocer\u00eda algo de aquella banalidad del mal, ahora revestida de interfaces, modelos predictivos y procedimientos de validaci\u00f3n. No porque las m\u00e1quinas hayan sustituido la responsabilidad humana, sino porque ofrecen nuevas posibilidades para administrarla, diluirla y desplazarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y aqu\u00ed aparece una \u00faltima incomodidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Guardando todas las proporciones \u2014porque ser\u00eda moralmente inadmisible equiparar una evaluaci\u00f3n escolar con el asesinato de civiles\u2014, estamos incorporando herramientas semejantes de clasificaci\u00f3n algor\u00edtmica a nuestra vida cotidiana. Utilizamos inteligencia artificial para sospechar que un escritor no escribi\u00f3 realmente sus palabras, que un estudiante no es suficientemente autor de sus ideas o que determinado individuo constituye una amenaza por sus v\u00ednculos, desplazamientos o patrones de comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escala de las consecuencias es radicalmente distinta. La l\u00f3gica clasificatoria, sin embargo, merece ser interrogada: delegamos en sistemas t\u00e9cnicos una parte creciente de nuestra capacidad para reconocer, acreditar o desmentir lo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 esa sea una de las paradojas m\u00e1s oscuras de nuestra \u00e9poca. Hemos construido tecnolog\u00edas a partir de nuestras propias representaciones del mundo y ahora recurrimos a ellas para determinar qui\u00e9n merece confianza, qui\u00e9n resulta sospechoso, qui\u00e9n pertenece y qui\u00e9n debe ser excluido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inteligencia artificial no necesita desarrollar una voluntad propia para participar en el horror. Le basta con ejecutar, a una velocidad y una escala antes inimaginables, las categor\u00edas que nosotros mismos hemos elaborado sobre los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final, <em><i>NAZA<\/i><\/em>\u00a0no nos enfrenta solamente con aquello que ocurre en Gaza. Nos enfrenta con una pregunta todav\u00eda m\u00e1s inc\u00f3moda: <strong><b>\u00bfqu\u00e9 clase de humanidad estamos produciendo cuando nuestras propias herramientas comienzan a participar en la definici\u00f3n, clasificaci\u00f3n y eventual eliminaci\u00f3n de quienes no encajan en nuestros discursos sobre lo humano?<\/b><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, en alg\u00fan lugar, alguien termina su jornada laboral, apaga la computadora, sale a cenar con sus amigos y vuelve a casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro lado de la pantalla, alguien ya no existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Arturo J. Mart\u00edn | En un mundo ideal, quiz\u00e1 no tendr\u00edamos que estar recomendando asistir a las salas de cine para ver NAZA. Y, sin embargo, en las pocas salas que se atreven a proyectarla, el simple acto de ocupar una butaca adquiere una dimensi\u00f3n pol\u00edtica: romper, aunque sea moment\u00e1neamente, el cerco medi\u00e1tico que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":87512,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-90475","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=90475"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":90479,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90475\/revisions\/90479"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/87512"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=90475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=90475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/labestiapolitica.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=90475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}