Mariana LOVERA// Luego de que padres y madres de familia de las primarias Emiliano Zapata (turno matutino) e Ignacio Manuel Altamirano (turno vespertino) anunciaran que obtuvieron un amparo para impedir el desalojo y reubicación del plantel, el titular de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) y director general de la Unidad de Servicios Educativos del Estado de Tlaxcala (USET), Homero Meneses Hernández, aseguró que su dependencia acatará la resolución judicial en cuanto sea notificada oficialmente.
En entrevista colectiva, el funcionario estatal reconoció que hasta el momento no ha recibido ninguna notificación formal sobre el recurso legal promovido por los tutores de los alumnos, pero fue enfático al señalar que, de confirmarse la existencia del amparo, la autoridad educativa está obligada a cumplirlo.
«No tenemos ese amparo, espero que nos lo hagan llegar, pero no tenemos conocimiento de tal hasta hace unos momentos. ¿En caso de que se confirme este amparo? -se le cuestionó- Hay que obedecer los amparos, los amparos no son para negociarse son instrucciones y se tienen que acatar, pero hay que ver, no hay que adelantar vísperas», declaró.
Meneses Hernández detalló que previo a su participación en un evento público, preguntó a sus colaboradores si existía alguna notificación al respecto y la respuesta fue negativa, por lo que insistió en esperar a que el Poder Judicial de la Federación realice el procedimiento correspondiente.
El titular de la SEPE-USET sostuvo que el gobierno estatal ha actuado con base en elementos constitucionales y que, desde el inicio del proceso, se visualizaron los distintos escenarios y rutas jurídicas que podrían tomar los padres de familia inconformes con el proyecto de reubicación, que pretendía trasladar a alumnos y docentes a un inmueble en la colonia La Loma Xicohténcatl.
El día de ayer, en asamblea realizada en el mercado municipal Emilio Sánchez Piedras, madres de familia y miembros del comité de lucha informaron a la sociedad y a los medios de comunicación que regresaban de los Juzgados en la Ciudad Judicial, donde lograron que un juez federal les concediera el amparo que impide a las autoridades educativas el desalojo y derrumbe de la escuela primaria.
«Hoy logramos nuestro amparo para que la escuela se quede», expresaron las madres, quienes denunciaron que tanto la SEPE, como el gobierno municipal de Tlaxcala y el estatal, pretendían vulnerar sus derechos.
«Minimizaron la marcha porque fuimos 25 personas, yo fui representante de mi salón, mi compañera de su salón y así, y fuimos los representantes y la voz de todos y hoy logramos el amparo», señalaron.
Las manifestantes subrayaron que el gobierno, de manera «ilegal y arbitraria», atentaba contra el derecho a la educación de sus hijos al pretender derrumbar el inmueble ubicado en pleno centro de la ciudad.
«Lo que hace el gobierno y las autoridades es inaceptable, es el derecho a la educación, al trabajo y garantizar que nuestros hijos tengan acceso a la educación de calidad», reclamaron.
Las madres de familia anunciaron que permanecerán vigilantes del plantel y que el amparo obtenido no solo las beneficia a ellas, sino a toda la ciudadanía y a los comerciantes de la zona, ya que la permanencia de la escuela garantiza también la estabilidad del mercado.