Redacción// Hace medio siglo, una joven de apenas 21 años ganó la diputación local por el distrito de Huamantla. Se llamaba Beatriz Paredes Rangel. Nadie imaginaba entonces que de esa curul saldría una de las carreras políticas más largas y brillantes del país: gobernadora, presidenta de la Cámara de Diputados, senadora, embajadora y aspirante presidencial.
Todo empezó aquí. Y Beatriz nunca se ha ido del todo.
Cada 14 de agosto, en la Noche que Nadie Duerme, Beatriz ha estado presente en Huamantla. Tanto, que el propio Chava Santos contó una anécdota que lo dice todo: su madre salía a las calles esa noche con la ilusión de encontrarla y saludarla durante su recorrido por el municipio. Era su logro de cada año.
Este 2026, Beatriz volvió a estar en la Noche que Nadie Duerme. Pero esta vez, al lado del presidente municipal.
Y dos meses después regresó. No de visita ni por compromiso: vino a recibir el homenaje que el Gobierno Municipal le rindió con una placa en el Jardín de Mujeres y Hombres Ilustres, un espacio que esta administración rescató para que Huamantla no olvide a quienes le han dado nombre y prestigio. En diciembre se sumará otra placa. No es un acto aislado: es un proyecto de memoria.
Beatriz lo entendió. Reconoció la gestión del alcalde, colocó a Huamantla como el polo de desarrollo del oriente y, con recursos propios, anunció un premio literario que se entregará en la próxima Feria. Quien conoce a la exgobernadora sabe que no regala elogios ni compromete su nombre a la ligera.
Un día antes, el senador José Antonio Álvarez Lima había acompañado al alcalde en el Museo Taurino, durante la develación de la placa por los 20 años de la Corrida de la Prensa, y reconoció el trabajo turístico del municipio.
Dos exgobernadores, dos generaciones de la política tlaxcalteca, un solo anfitrión.
Hay gobiernos que solo administran el presente. Tapan baches, cortan listones y se van. Y hay otros que entienden que la historia también se gobierna: que un pueblo que honra a los suyos se sabe grande, y que un pueblo que se sabe grande exige más de sí mismo. Chava Santos ha gobernado así. Rescata espacios, sostiene tradiciones, reconoce a quienes abrieron camino y, al mismo tiempo, empuja a Huamantla hacia adelante.
Por eso los referentes de la política tlaxcalteca voltean a verlo. Y por eso hoy se perfila como la carta del PVEM para disputar la diputación federal por el Distrito 1.
Aquel muchacho que veía a su madre salir a buscar a Beatriz cada 14 de agosto hoy la recibe como anfitrión. La historia, en Huamantla, tiene esas vueltas.
Huamantla ha sido semillero de liderazgos que trascienden al estado. Hace cincuenta años, de aquí salió Beatriz Paredes. La pregunta, estimado lector, es quién sigue.
Y en Huamantla, esa respuesta ya tiene nombre y apellido.