- El joven originario de Huamantla forma parte de los 43 normalistas desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Doce años después, su paradero continúa sin esclarecerse.
Mariana LOVERA | Este 26 de septiembre se cumplen 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, un caso que mantiene un vínculo directo con Tlaxcala: entre los jóvenes se encuentra César Manuel González Hernández, originario de Huamantla.
César Manuel tenía 19 años cuando desapareció durante los hechos ocurridos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
Antes de ingresar a Ayotzinapa había trabajado como instructor comunitario del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), experiencia que reforzó su intención de convertirse en maestro.
De acuerdo con el perfil difundido por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el joven tlaxcalteca decidió estudiar fuera de su estado y consiguió un lugar en la Normal Rural de Ayotzinapa. Entre sus compañeros era conocido como “El Tlaxcalita”.
De Huamantla a Ayotzinapa.
Días antes de su desaparición, César Manuel estuvo nuevamente en Tlaxcala.
El 10 de septiembre de 2014 participó junto con estudiantes de Ayotzinapa en actividades relacionadas con normalistas de la Escuela Normal Rural “Benito Juárez”, ubicada en Panotla.
Su padre, Mario César González, pudo encontrarse con él durante aquella visita. Apenas 16 días después ocurrieron los hechos de Iguala.
La noche del 26 de septiembre, estudiantes de Ayotzinapa fueron atacados en distintos puntos de esa ciudad. El saldo de aquella jornada incluyó personas asesinadas, heridas y 43 normalistas desaparecidos.
Desde entonces comenzó una investigación que ha pasado por distintas etapas, autoridades federales, detenciones y nuevas líneas de investigación, sin que hasta ahora se haya determinado el paradero de todos los estudiantes.
El caso también ha movilizado a Tlaxcala.
La desaparición de César Manuel convirtió el caso Ayotzinapa en un asunto particularmente cercano para Tlaxcala.
Durante estos 12 años se han realizado movilizaciones y actos de protesta en el estado para exigir el esclarecimiento de los hechos.
Huamantla, municipio de origen de César Manuel, ha sido escenario de marchas encabezadas por familiares y ciudadanos, mientras que estudiantes de la Normal Rural de Panotla también han participado en movilizaciones para recordar a los 43 y exigir avances en las investigaciones.
Las fotografías y el nombre del joven huamantleco han acompañado estas manifestaciones bajo una exigencia que permanece desde 2014: conocer su paradero.
Doce años después, la investigación continúa.
El aniversario de 2026 ocurre con investigaciones todavía abiertas.
En agosto, la Fiscalía General de la República informó sobre la revisión de actuaciones realizadas durante años anteriores y la apertura de nuevas líneas de investigación encaminadas a esclarecer el paradero de los estudiantes y establecer responsabilidades.
También durante agosto, familiares de los normalistas sostuvieron una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum. El Gobierno federal señaló que mantendría las investigaciones y la búsqueda de los jóvenes.
Los familiares, por su parte, han reconocido avances en algunas investigaciones, pero mantienen sus cuestionamientos ante la falta de resultados que permitan conocer qué ocurrió con cada uno de los estudiantes.
Para la familia de César Manuel, el paso de los años tampoco ha cerrado el caso.
El tlaxcalteca entre los 43.
A 12 años de aquella noche, César Manuel González Hernández continúa desaparecido.
Tenía 19 años, era originario de Huamantla y buscaba convertirse en maestro.
Su historia coloca a Tlaxcala dentro de un caso que permanece abierto y que ha atravesado distintas administraciones federales sin alcanzar todavía su esclarecimiento completo.
Este 26 de septiembre volverán los nombres y fotografías de los 43.
Entre ellos estará nuevamente el de César Manuel González Hernández.
El joven de Huamantla que salió de Tlaxcala para estudiar y cuyo paradero, 12 años después, sigue sin conocerse.