Sus padres rechazan que haya consumido drogas.

Alexis P. González/ Edgar GARCIA/ Samuel N, de 14 años de edad, alumno de la escuela secundaria técnica número 45 «Telpochcalli», ubicada  en Santa María Texcalac del municipio de Apizaco, se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Regional de Tzompantepec, dónde está internado desde el pasado martes 18 de abril.

Hasta el momento no hay una información oficial sobre las causas que lo tienen en estado delicado de salud.

De acuerdo a información recabada,  el estudiante que cursa el tercer grado, empezó a convulsionar durante el medio día del pasado martes 18 de abril, supuestamente dentro de una de sus clases, por lo que las autoridades educativas de esa institución atendieron el caso y solicitaron la intervención de cuerpos de emergencia.

Sin embargo, el adolescente fue trasladado por sus propios medios hacia el nosocomio ya mencionado donde se encuentra intubado.

Presuntamente el menor de edad estaba aparentemente bajo los influjos del alcohol y muy posiblemente habría ingerido algún estupefaciente, aunque se desconoce si el consumo fue dentro de la escuela o fuera de ella.

Hasta el momento, las autoridades educativas no han dado una versión oficial de los hechos, y se espera que emitan algún comentario al respecto.  En tanto, un directivo del plantel descartó que haya sido un caso de bullyng.

Sus padres exigen conocer la verdad, y piden a la gobernadora Lorena Cuéllar y el secretario de Educación Homero Meneses abran una investigación sobre lo que ocurrió al interior de la institución educativa, pues rechazaron que su hijo consuma drogas.

Revelaron a este medio con documentos en mano que los resultados de las pruebas médicas realizadas a su hijo en el hospital salieron negativas en antefetaminas, metanfetaminas, morfina/opiaceos, marihuana y cocaina. «Mi hijo no consume drogas, y tiene un  chichón en la cabeza, por lo que exigimos que se llegue al fondo del asunto y se esclarezca por qué hoy está grave».

Se prevé que este jueves 20 de abril se lleve a cabo una reunión informativa entre padres y directivos del plantel en el transcurso de la mañana.

 

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.