*Los niveles de violencia no tienen precedente y van a la alza

Tlaxcala no solo necesita informes respecto a las condiciones de inseguridad que privan en el estado de Tlaxcala, sino mesas de trabajo que claman las organizaciones de la sociedad civil, iniciativa privada, clero, diputados y partidos políticos, para entre todos, ayudar al gobierno estatal a construir políticas públicas integrales y un plan para contener la inseguridad y delincuencia que ya azotan la entidad, sostuvo la presidenta del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), en Tlaxcala, Miriam Martínez Sánchez.

Tras el informe de incidencia delictiva que esta mañana presentó el gobierno del estado y funcionarios estatales, la panista refirió que todas las cifras distan mucho de la realidad que padecen miles de tlaxcalteca afectados en su patrimonio, seguridad y con la pérdida de vidas por feminicidios y homicidios dolosos.

“El informe fue solo una cascada de cifras, con sus datos, los cuales, son muy distintos a los que enfrenta la ciudadanía. Presumen miles de carpetas abiertas para atender delitos de alto impacto y de tipo común, pero la impunidad impera, por la falta de integración de las mismas dejando a los delincuentes libres. Tlaxcala está lastimada, sangra y con informes que solo son armados para auto calificarse, el alza de violencia no cesa”.

Lamentó que este encuentro solo haya sido una acción unidireccional, sin el contraste del sentir del empresario que es extorsionado, del ama de casa que pierde su patrimonio, del obrero que vive en inseguridad, de hijos e hijas que quedan huérfanos ante el asesinato de padres o los feminicidios de madres.

“Hoy la delincuencia se está impregnando a Tlaxcala como nunca antes se había visto, ahí están homicidios dolosos, algunos cometidos con inusual saña, quemados, calcinados, robos y delitos de alto impacto en zonas concurridas, demuestra que el gobierno de Morena está siendo acorralado, y es un tema que requiere de su interés y atención urgente por el gobierno estatal quien está más ocupado en sus proyectos de imagen pública”.

Abundó que “tristemente, esta historia”, busca solo excusarse, justificar y repartir culpas de que lo pasa en Tlaxcala, y en la negación de la realidad, con la presencia de delincuencia organizada, de comandos armados que matan y extorsionan sin respuesta oficial.

Ante ello, Miriam Martínez reiteró que el PAN tiende la mano al gobierno del estado para que, como lo ha reiterado, para establecer mesas de trabajo, con diálogo, discusión y análisis, se apoye y se creen estrategias sólidas, sin ocurrencias, para que por medio de especialistas, se construya una acción contundente para mejorar nuestro presente y entre todos, logremos el Tlaxcala que deseamos.

“El gobierno del estado, debe entender que la inseguridad no se abate ni enfrenta con buenos deseos, sino con acciones, y con el trabajo coordinado y respaldo a las autoridades municipales, que han quedado en el abandono”, finalizó.

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.