- Denuncian que Beatriz Alejandra Mendoza, responsable del sitio y líder de «Artesanos de la capital», prioriza a comerciantes no artesanales y castiga a creadores históricos con lugares inhóspitos y cobros arbitrarios.
Mariana LOVERA// Un grupo de artesanos con varios años de trayectoria en la Plaza Xicohténcatl denunció ser víctima de desplazamiento, discriminación y represalias por parte de la coordinadora del espacio, Beatriz Alejandra Mendoza, quien también preside la organización «Artesanos de la capital».
Los artesanos, en declaraciones recogidas, acusan a Mendoza de haber convertido la plaza, originalmente destinada a la venta artesanal, en un espacio comercial para beneficiar a amigos y allegados que solo se dedican a la reventa, «hasta de productos chinos».
La queja central se centra en la entrega de 64 carritos de venta. Según los denunciantes, a ellos, siendo de los primeros en pagar los más de 11 mil pesos por unidad, se les ha relegado al final de la lista sin recibirlos, mientras que a personas con apenas una semana en la plaza ya se les asignó carrito y un buen lugar.
«Por la enemistad que ella tiene con nosotros, nos dio un lugar viendo hacia la pared sin flujo de gente, y pegados a unas macetas para que no tengamos espacio para vender», declaró una artesana con nueve años en el lugar. Además, aseguran que mientras a los demás no se les cobró traslado, a ellos se les exigen 800 pesos adicionales como represalia.
Los afectados calculan que alrededor de 20 artesanos están en su misma situación: sin carrito, con espacios de venta deficientes y ahora con cargas económicas extra.
El conflicto personal que, según los artesanos, desató la discriminación, se remonta a un presunto favor ilícito que Mendoza les habría solicitado. Una de las artesanas relató que la coordinadora le pidió que se hiciera pasar por una empleada suya ante autoridades para reclamar una casa embargada, a lo que ella se negó. «Desde ahí empezó el mal trato», afirmó.
También señalan un claro nepotismo: «La señora con la coordinación tomó ahorita tres lugares para ella, uno para cada una de sus hijas, y aparte está su sobrina y su hermano». Aseguran que sus allegados tienen hasta doble carrito.
Los artesanos han elevado su queja a presidencia municipal y a la Comisión de Derechos Humanos, donde ya tienen un acta levantada, pero hasta el momento no han obtenido una respuesta favorable. Su exigencia es clara: un trato equitativo, la entrega inmediata de sus carritos ya pagados y la asignación de lugares con real flujo de peatones, así como la reivindicación del carácter artesanal de la plaza.
Hasta el momento, no se ha obtenido una versión por parte de la coordinadora Beatriz Alejandra Mendoza sobre las acusaciones.
