- Acusan intereses económicos de las autoridades y se niegan a visitar el nuevo plantel
Ana Sánchez // El diálogo entre autoridades educativas estatales y padres de familia de la Escuela Primaria “Emiliano Zapata” se rompió este martes sin ningún acuerdo, luego de que los representantes se negaran a visitar el nuevo plantel en La Loma Xicohténcatl y reiteraran su exigencia de permanecer en el edificio actual, ubicado a un costado del Río Zahuapan en el centro de la ciudad.
Durante una tensa reunión encabezada por el secretario de Educación, Homero Meneses Hernández, los padres de familia acusaron a las autoridades de actuar con un interés económico detrás de la decisión de reubicar a los 12 grupos del plantel, “sabemos que estos lugares tienen un interés económico. No se vale que jueguen con el pueblo”, declaró una madre ante el secretario, argumentando que el verdadero objetivo podría ser liberar el terreno actual para otros proyectos.
“Si realmente les interesa, empiecen a sanear el Río Zahuapan, si realmente les interesa, a ver, que reubiquen a esas casas (que están junto al río) … Sus intereses son económicos, señor, y no se vale que se vengan a burlarse acá”, agregó otro de los inconformes, desafiando la versión oficial que justifica el traslado por un riesgo estructural y de protección civil.
Homero Meneses sostuvo que la decisión, estudiada desde hace dos años, es inalterable y de cumplimiento obligatorio por motivos de seguridad, “No podemos, no debemos; la Constitución y las leyes nos impiden invertir más recursos del pueblo de México en un edificio que está en riesgo y que pone en riesgo la vida de los niños”, afirmó, al tiempo que advirtió que todos los maestros serán citados para iniciar labores en el nuevo edificio el 13 de abril, y que el plantel actual “dejará de operar”.
La confrontación escaló cuando los padres, tras escuchar al secretario, corearon “¡Fuera Homero!” y rechazaron la segunda parte del acuerdo: realizar una visita de inspección al inmueble de La Loma Xicohténcatl, aunque inicialmente una comisión de 12 padres había aceptado ir, la presión del grueso de los manifestantes, que temían que la visita se interpretara como una apertura a la negociación del traslado, hizo que se retractaran.
“Prefiero romper mi palabra con una autoridad que no nos está ayudando en nada, que quedar mal con los padres de familia”, declaró una madre que formaba parte de la comisión, “empezamos juntos y terminamos juntos”, afirmó otra, consolidando la postura unánime de permanencia.
Del lado de los padres, la exigencia central es clara y única: “La escuela se queda”, expusieron una lista de demandas de mejora para el plantel actual, que incluyen: señalización vial, mantenimiento general, reparación de socavones en las inmediaciones, contratación de maestros de inglés, equipos de cómputo, servicio de enfermería y la introducción de materias como educación vial y prevención del delito.
Cuestionaron el informe de riesgo, argumentando que el cauce del Río Zahuapan “ya no eleva tanto” como antes y que el edificio ha resistido eventos pasados, como los sismos, “si ya se está destinando dinero para la educación, sería bueno que ese dinero se use para solucionar el problema aquí, con gente competente”, propuso la madre Daniela Torres.
Del lado de la autoridad, Meneses presentó un oficio (que prometió publicar) donde se detalla que los alumnos serán “canalizados” a la Primaria Emiliano Zapata en La Loma, donde se abrirán 6 grupos, y a la escuela “Juan Escutia”, con otros 6 grupos, sumando la atención para los 12 grupos existentes.
Garantizó que no habrá afectación en boletas o certificados y prometió gestionar con el municipio un “sendero seguro” y mejoras viales para el acceso al nuevo plantel.
Al cierre del fallido diálogo, Meneses anunció que procederá a documentar y transmitir en vivo el estado del nuevo edificio para “que el pueblo de Tlaxcala se entere”.
Un padre de familia lanzó una última advertencia: “Si esto ocasiona problemas internos (entre la comunidad), la responsabilidad es de ustedes… y si se toma el acuerdo de cerrar las cuatro arterias mañana, se cierran, pero que ustedes sean los responsables”.
La situación queda en un punto muerto, las autoridades educativas tienen una postura y un calendario firme para el traslado en abril, mientras que la comunidad escolar se mantiene en su negativa, acusando una motivación económica y exigiendo inversión en el plantel histórico.
