Por Ángelo Gutiérrez Hernández.

En el PAN estamos fuertes y con rumbo, pues eso es lo que estamos construyendo en Tlaxcala.

Acción Nacional tiene historia, principios y, sobre todo, una responsabilidad frente al futuro: ofrecer a los tlaxcaltecas una alternativa capaz de gobernar mejor.

Este fin de semana dejó dos imágenes que explican el momento que vivimos.

Mientras en Aguascalientes nuestra Coordinadora Estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, Miriam Martínez Sánchez, dialogaba con gobernadores y referentes nacionales del PAN y escuchaba de la gobernadora Tere Jiménez una expresión contundente —“Tlaxcala será gobernada por una mujer panista”—, en nuestro estado seguíamos haciendo lo indispensable para que cualquier aspiración tenga sustento: organización, territorio y ciudadanía.

El domingo nos reunimos con liderazgos y aspirantes municipales y distritales del Distrito Federal 2. No fue una reunión para la fotografía. Fue un encuentro de trabajo y capacitación para organizar equipos, abrir las puertas a nuevos liderazgos y preparar una presencia permanente en cada municipio.

Porque las elecciones no se ganan desde el atril, desde el sillón o desde la oficina.

Se construyen caminando calles, escuchando comunidades, tocando puertas y demostrando que existe una oposición que no solamente critica, sino que propone y sabe hacia dónde quiere llevar a Tlaxcala.

Manuel Gómez Morin nos dejó una frase que conserva plena vigencia: “Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”.

Por eso nosotros no vivimos de ilusiones. Estamos trabajando.

Queremos un PAN fuerte, pero entendemos que la fortaleza de Acción Nacional no puede medirse únicamente por el número de militantes. Nuestra verdadera fuerza estará en nuestra capacidad para sumar a mujeres y hombres que, aun sin pertenecer al partido, coinciden en que Tlaxcala merece seguridad, gobiernos honestos, servicios de salud eficientes, oportunidades económicas y autoridades cercanas a la gente.

Nuestra alianza fundamental debe ser con los tlaxcaltecas.

Por eso seguiremos abiertos al diálogo, a las coincidencias y a construir acuerdos con ciudadanos, organizaciones y liderazgos que quieran un cambio responsable. Las puertas del PAN están abiertas para quienes quieran aportar, no para quienes pretendan repartirse posiciones.

No estamos esperando las decisiones del oficialismo, ni de los partidos adversarios ni de los acomodos de quienes ayer parecían distintos y hoy terminan encontrándose en el mismo proyecto. Que ellos resuelvan sus problemas.

Nosotros tenemos suficiente tarea.

Vamos a fortalecer los distritos federales, los distritos locales y los municipios. Vamos a capacitar equipos, incorporar ciudadanos y construir desde abajo una estructura que tenga presencia real en las comunidades.

También debemos mirar hacia donde Acción Nacional gobierna y da resultados.

Aguascalientes demuestra que es posible administrar con orden, generar oportunidades y colocar a las familias en el centro de las decisiones públicas. No se trata de copiar modelos, sino de aprender de los buenos gobiernos y construir una alternativa profundamente tlaxcalteca.

Miriam Martínez tiene hoy una enorme responsabilidad en ese esfuerzo. Su presencia nacional, pero fundamentalmente el trabajo territorial que encabeza en Tlaxcala, forma parte de una construcción colectiva mucho mayor.

Porque 2027 no puede reducirse a una persona.

Se trata de recuperar municipios, ganar distritos, fortalecer nuestra representación y presentar ante los ciudadanos un proyecto de gobierno serio y viable para Tlaxcala.

Tenemos liderazgo. Tenemos militancia. Tenemos mujeres y hombres competitivos. Y tenemos algo todavía más importante: rumbo.

No queremos administrar el descontento de los tlaxcaltecas; queremos convertirlo en esperanza, organización y resultados.

El futuro no se espera. Se construye.

Y nosotros ya tenemos tiempo avanzando en eso.

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