A río revuelto, ganancia de pescadores, así reza un dicho popular que apenas le queda a la clase política de Tlaxcala, pues una vez que se hizo público el nombramiento de Ana Lilia Rivera Rivera, como coordinadora de la Defensa de la Transformación de México en Tlaxcala, que no es otra cosa que el proceso interno de Morena para encaminar a su posible candidata a la gubernatura, de inmediato otros partidos políticos salieron a abrir las puertas al derrotado Alfonso Sánchez García.
Y es que, saben bien que no solo abren las puertas al hijo del ex gobernador perredista, sino que tendrían el apoyo de todo el aparato gubernamental, pues así lo hizo saber desde hace meses la mandataria Lorena Cuellar Cisneros, quien no escatimó recursos para dar su apoyo al alcalde con licencia, hasta Casa de Gobierno se vio envuelta en escándalos por fungir como bunker para favorecer a su “gallo”.
Primero, el dirigente estatal del PRI Enrique Padilla, le abrió las puertas del tricolor al arquitecto, declaración que no sorprendió a muchos, pues desde hace tiempo han sido visibles sus simpatías, pero ¿qué le dirían a la ciudadanía?, si en la reciente visita del líder nacional Alejandro Moreno Cárdenas (Alito), criticó fuertemente que Casa de Gobierno haya sido utilizada para favorecer al ex aspirante de Morena.
Al que no le entendí, fue al dirigente del PAN, Ángelo Gutiérrez, pues en una conferencia de prensa, primero dijo que las puertas del albiazul estaban cerradas para Alfonso Sánchez García, pero apenas unos minutos después dijo que era bienvenido con su estructura, pero que se sumaran al proyecto que encabeza su esposa la diputada Miriam Martínez.
Al que no le creo que sea tan respetuoso de la ley, es al dirigente del PRDT, Juan Manuel Cambrón, pues en repetidas ocasiones ha declarado que ellos prefieren esperar, porque no son tiempos electorales, pero más bien yo creo que está esperando a ver qué negocia, pues se le ha visto en reuniones con la senadora priista Anabell Ávalos Zempoalteca, a quien no para de elogiar públicamente.
¿No será que espera que se concrete la alianza entre PRI y PAN, para llevarse a la senadora?
O ¿Será que sigue coqueteando con la también senadora Ana Lilia Rivera para sumarse a su proyecto con el pretexto de que son de izquierda?
Mientras tanto, los dueños del Partido del Trabajo (PT), digo la dirigencia, ha manifestado que Ana Lilia Rivera es coordinadora de Morena, no de su partido, por lo que se avizora una posible negociación con el equipo de la gobernadora para que Alfonso Sánchez García sea el abanderado del partido de la estrella a la gubernatura, pero ahora las negociaciones están en su cancha, con sus canicas y están en la posibilidad de poner condiciones, pues no hay que olvidar que el en sexenio que está por terminar no fueron muy bien tratados y esas facturas se cobran.
Lo cierto es que en política quienes hoy son tus adversarios, mañana pueden ser tus más grandes aliados.
El Punto es que en Tlaxcala ya estamos en tiempos electorales, pero los únicos que NO lo saben son los que cobran como árbitros electorales, pues ante los constantes señalamientos y denuncias por presuntos actos anticipados de campaña, solo se limitan a decir que todavía no hay un proceso.
Ver para creer.