Demian Márquez | Lejos de mostrar una comunidad fracturada por el estigma que durante años ha rodeado a San Miguel Tenancingo por los problemas de inseguridad y trata de personas, los primeros resultados de una investigación académica revelan una población con altos niveles de arraigo, identidad y capacidad de organización para enfrentar las adversidades.

El estudio sobre resiliencia comunitaria en contextos de alta complejidad delictiva fue desarrollado por investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de Tlaxcala, las universidades de Guerrero y Zacatecas, así como el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires.

En Tenancingo realizaron el trabajo de campo el pasado 29 de septiembre, con 425 encuestas, 10 entrevistas y un grupo de discusión.

Entre los principales hallazgos destaca que 81 por ciento de los participantes comparte costumbres y tradiciones; 80 por ciento manifestó sentirse arraigado a su comunidad y 78 por ciento dijo sentirse parte de ella.

Además, 77 por ciento expresó orgullo de pertenecer a Tenancingo, mientras que 76 por ciento considera que la población puede mantenerse unida frente a las amenazas.

La investigación también identificó que 71 por ciento de los encuestados considera que los habitantes tienen capacidad para organizarse y 67 por ciento señaló que puede contar con otras personas cuando lo necesita.

En contraste, la confianza en las instituciones es menor: 47 por ciento considera que las instituciones de seguridad lo protegen y 44 por ciento confía en las instituciones públicas.

Los investigadores señalaron que estos resultados muestran algunas de las estrategias con las que los habitantes han enfrentado el estigma, entre ellas el fortalecimiento de sus tradiciones, actividades comerciales y vínculos comunitarios.

También documentaron formas de organización vecinal para prevenir delitos, lo que permite observar que la vida de Tenancingo va más allá de los problemas delictivos con los que suele ser identificado.

Los resultados todavía son preliminares, pues el proyecto contempla replicar el estudio en Fresnillo, Zacatecas; Chilpancingo, Guerrero, y la alcaldía Cuauhtémoc, en Ciudad de México.

La comparación permitirá construir un índice de resiliencia comunitaria para identificar fortalezas y debilidades de cada territorio.

El equipo investigador prevé contar con resultados generales hacia mediados o finales de 2027, con la intención de convertir la evidencia obtenida en propuestas de política pública que contribuyan a fortalecer a las comunidades frente a la inseguridad, la violencia y los efectos sociales del estigma.

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