• Indispensable impulsar acciones individuales y colectivas para revertir efectos del cambio climático y del cambio global

Iniciativas como “La hora del planeta” propician un cambio en la mentalidad de las personas aunque son prácticas que no siempre generan modificaciones de gran impacto, coincidieron en señalar la Doctora Stephanie Elizabeth Hereira Pacheco, enlace en la Red Universitaria de Sostenibilidad Ambiental (REUSA), y la Maestra Gema Lilia Galindo Flores, ambas investigadoras del Centro de Investigación en Ciencias Biológicas (CICB) de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx).

Invitadas por Centro Informativo de FM Centro 100.3 que conduce el periodista Erick Fernández Dávila, las investigadoras abordaron diversos factores para revertir tendencias negativas que vive el planeta, ponderando la importancia de implementar acciones individuales y colectivas. “La hora del planeta” es una acción que consiste en apagar las luces de casas, edificios y monumentos de las 20:30 a las 21:30 horas del próximo sábado 22 de marzo.

La Doctora Stephanie Elizabeth Hereira subrayó que al momento no se cuenta con indicadores que demuestren un tipo de ahorro o beneficio por mantener apagado el suministro de energía eléctrica, por ello insistió que es necesario que durante esa hora se pueda reflexionar sobre el uso indebido que se hace del planeta.

Recordó que, con el protocolo de Montreal de 1987, al que se unieron 197 países, se logró la disminución del agujero de la capa de ozono al restringir el uso de clorofluorocarbonos en aerosoles, refrigerantes, aires acondicionados, espumas y la construcción de plásticos y se espera que en 2045 se logre una disminución considerable.

En tanto, la Maestra Gema Lilia Galindo expuso que aun cuando la sociedad y los gobiernos están tomando conciencia del daño ambiental que se tiene hoy en día, es necesario implementar acciones de manera individual y colectiva para el uso de energías limpias y renovables, la reutilización de la basura, la disminución de contaminantes en el sector industrial, disminuir el uso excesivo de automóviles y de gases de efecto invernadero.

La investigadora remarcó la importancia de las políticas públicas porque se enfrenta el cambio climático y el cambio global que de manera integral nos permite ver y experimentar las consecuencias que tienen las malas acciones que hacemos en contra del planeta.

Dijo que indicadores como los cambios de temperatura excesivos, la pérdida de la estacionalidad, la disminución del agua, los periodos cortos de épocas de lluvia, afectan las condiciones de vida de la sociedad en la actualidad.

Sostuvo que el incremento de 1.5 grados en la temperatura ha provocado que se tengan las condiciones actuales climatológicas y, de llegar a aumentar otros 5 grados para 2050, podría estar en riesgo la vida humana porque se generaría un cambio en el planeta, lo cual provocaría una disminución en la producción de los alimentos, la productividad en el campo, la ganadería, porque se requerirá de un mayor uso de energías para tratar de sobrellevar estos cambios. Es fundamental, concluyó, que las autoridades gubernamentales instrumenten políticas públicas enfocadas a la conservación del planeta.

Las investigadoras exhortaron a la ciudadanía a sumarse a “La hora del planeta”, que se realizará el próximo sábado 22 de marzo de 20:30 a 21:30 horas, tiempo que se puede utilizar para reflexionar en familia sobre la importancia de realizar acciones para reducir el tiempo de ducha y de lavado de manos, utilizar el agua de lluvia, reciclar productos y utilizar diversos tipos de energías, entre otras actividades.

La iniciativa “La hora del planeta” surgió en 2007 con el propósito de generar una conciencia global sobre el cambio climático y sus consecuencias en Sídney, Australia, como un acto simbólico para reflexionar acerca de la problemática ambiental que vive la humanidad.

 

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Morena construye unidad con rumbo Ana Lilia Rivera Rivera Morena tiene ante sí el reto de mantener la unidad de su movimiento y fortalecer su organización rumbo a 2027. La tarea implica preservar los principios que le dieron origen, establecer reglas claras para la participación política y mantener el compromiso con la transformación que millones de mexicanas y mexicanos respaldaron en las urnas. Este sábado, el Consejo Nacional de Morena se reunió para abordar asuntos relevantes para la vida interna del partido y su preparación ante el próximo proceso electoral. Entre los temas previstos estuvieron la política de alianzas y los lineamientos que deberán orientar la actuación de quienes participamos como coordinadores estatales, y quienes participarán como coordinadores distritales y municipales. La importancia de estos asuntos va más allá de la organización electoral. Morena nació como un movimiento que convocó a personas con distintas experiencias y trayectorias, unidas por la convicción de que la política debía estar al servicio del pueblo. Esa diversidad continúa siendo parte de su identidad y representa una responsabilidad para quienes tenemos la tarea de contribuir a su desarrollo. La unidad no significa pensar de la misma manera ni renunciar a las diferencias. Significa reconocer que existe un propósito común y que las aspiraciones personales deben conducirse con respeto a los principios y a las reglas de la organización. Un movimiento con presencia en todo el país necesita mecanismos claros para tomar decisiones, procesar sus diferencias y mantener la participación de su militancia. Por eso, los lineamientos rumbo a 2027 tienen una relevancia particular. Quienes asumimos responsabilidades de coordinación debemos tener presente que se trata de tareas al servicio del movimiento, no de posiciones que otorguen privilegios personales. Su actuación debe corresponder a los principios de honestidad, congruencia y respeto a la ciudadanía. El mismo compromiso debe prevalecer en la definición del resto de las coordinaciones. Los procesos internos tienen que desarrollarse con apego a las reglas que establezca el partido y con la responsabilidad de entender que la confianza ciudadana se construye con trabajo, resultados y cercanía con la gente. Ninguna aspiración puede estar por encima del proyecto colectivo. La política de alianzas es otro tema fundamental. La construcción de acuerdos con otras fuerzas políticas puede contribuir a alcanzar objetivos compartidos, pero debe mantener como referencia los principios y las causas ciudadanas. Las alianzas tienen sentido cuando permiten avanzar en la transformación del país y responder a las necesidades de la población. En Tlaxcala, como en todo el país, el trabajo de nuestro movimiento debe conservar su vínculo con las comunidades. La organización no se fortalece únicamente con reuniones o decisiones de sus órganos directivos. También requiere escuchar a la militancia, mantener el diálogo con la sociedad y atender los problemas cotidianos de las familias. La transformación no es una tarea que concluya con una elección ni se sostiene solamente con triunfos electorales. Exige participación, organización y congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Por eso, quienes formamos parte de Morena tenemos la responsabilidad de mantenernos cerca de la gente y de demostrar que los principios del movimiento se reflejan en nuestra conducta pública. El camino hacia 2027 demanda madurez política. La unidad debe expresarse en el respeto a las decisiones adoptadas conforme a las reglas, en el cumplimiento de las responsabilidades y en la disposición para trabajar por objetivos comunes. También requiere reconocer que la militancia y la ciudadanía son parte fundamental de cualquier proyecto que aspire a mantener su legitimidad. Morena tiene una historia construida por muchas mujeres y hombres que dedicaron años a organizarse, participar y defender una transformación democrática del país. Honrar esa historia significa actuar con responsabilidad, cuidar la organización y no perder de vista que el centro de nuestra actividad política debe seguir siendo el bienestar del pueblo. Nuestra tarea es mantener los principios, fortalecer la organización y trabajar con la convicción de que la transformación se construye todos los días. La unidad adquiere verdadero sentido cuando se sostiene en el respeto, en reglas compartidas y en el compromiso de poner el interés colectivo por encima de cualquier aspiración individual.